{"id":1067,"date":"2026-08-29T00:02:03","date_gmt":"2026-08-29T03:02:03","guid":{"rendered":"https:\/\/www.eldiarioar.com\/espectaculos\/pueblo-chico-abismo-mal-tierra-crimen-inquietante-film-neerlandes_129_13473684.html"},"modified":"2026-08-29T00:02:03","modified_gmt":"2026-08-29T03:02:03","slug":"pueblo-chico-abismo-del-mal-en-tierra-de-crimen-inquietante-film-neerlandes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/?p=1067","title":{"rendered":"Pueblo chico, abismo del mal en \u201cTierra de crimen\u201d, inquietante film neerland\u00e9s"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/250288c4-978d-4838-9855-8f4029f02929_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x517y180.jpg\"><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/250288c4-978d-4838-9855-8f4029f02929_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x517y180.jpg\" width=\"1200\" height=\"675\" alt=\"Pueblo chico, abismo del mal en \u201cTierra de crimen\u201d, inquietante film neerland\u00e9s\"><\/p>\n<div class=\"subtitles\">\n<p class=\"subtitle\">En su primer largometraje, el joven director Sven Bresser revela una decantada maestr\u00eda para crear atm\u00f3sferas que generan misterio y presagios sobre la presencia de la violencia en una amigable comunidad rural.\n<\/p>\n<p class=\"subtitle\">Javier Bardem: \u201cEn los j\u00f3venes hay un renacer de una masculinidad peligrosa\u201d\n<\/p>\n<\/div>\n<p class=\"article-text\"> La\/el que avisa no traiciona: aunque cautivadora en la creaci&oacute;n de atm&oacute;sferas sugerentes y con un gesto cinematogr&aacute;fico de una est&eacute;tica refinada que por momentos llega a la abstracci&oacute;n pict&oacute;rica, <strong>Tierra de<\/strong> <strong>crimen<\/strong> es una pel&iacute;cula que no se la hace f&aacute;cil al p&uacute;blico. Para empezar, plantea enigmas sobre la amenaza del mal, representado aqu&iacute; por una violencia atroz, pero no ofrece respuestas tranquilizadoras que reconforten en alguna medida, ni gratificaciones justicieras. Ninguna explicaci&oacute;n, ninguna certeza sobre los predadores. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Por el contrario, <strong>Tierra&hellip;<\/strong> nos deja en di&aacute;logo con la incertidumbre, nos da un espacio para la reflexi&oacute;n, para posibles lecturas de esta historia que transcurre en una zona rural del norte de Holanda &ndash;ahora, Pa&iacute;ses Bajos&ndash; con el paisaje abierto a un horizonte de &aacute;rboles enmarcando grandes extensiones pantanosas, donde crecen esbeltos y flexibles juncos que se mecen al comp&aacute;s y el arrullo del viento&hellip; Un panorama que, de movida, bien podr&iacute;a llevarnos a pensar en las bondades de la vida buc&oacute;lica&hellip; Nada m&aacute;s distante de las intenciones del director Sven Bresser (1992) en su &oacute;pera prima, que tuvo la merecida suerte de ser seleccionada para la Semana de la Cr&iacute;tica del Festival de Cannes. <\/p>\n<figure class=\"embed-container embed-container--type-youtube ratio\">\n window.marfeel.cmd.push([&#8216;multimedia&#8217;, function(multimedia) { multimedia.initializeItem(&#8216;yt-0O8rYhya_vs-3538&#8217;, &#8216;youtube&#8217;, &#8216;0O8rYhya_vs&#8217;, document.getElementById(&#8216;yt-0O8rYhya_vs-3538&#8217;)); }]);<br \/>\n  <\/figure>\n<p class=\"article-text\"> Porque a Bresser le import&oacute; mostrar las consecuencias de una tremenda manifestaci&oacute;n del mal que, evidentemente, estaba latente en ese pueblito donde todos sus habitantes se conocen y parecen dispuestos a la ayuda mutua. Y donde el protagonista, Johan, es un rutinario<em> rietsmajeer<\/em> &ndash;cortador de juncos&ndash; que, en el arranque, cumple con el ritual de segar en un mar de finas ca&ntilde;as doradas que selecciona y re&uacute;ne prolijamente en atados que va apilando. Arma monta&ntilde;itas con los desechos, les prende fuego y un humo denso invade la pantalla compitiendo con los nubarrones. El hombre hace pis en la orilla del lago, toma un barquito y regresa a su casa aislada en el campo. <\/p>\n<figure class=\"ni-figure\">  <!--[if IE 9]&gt; <video style=\"display: none\">&lt;![endif]-->       <!--[if IE 9]&gt;<\/video>&lt;![endif]--> <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/7723e612-88e1-4161-896d-df5c69dfe636_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg\" alt=\"El bello y apacible paisaje que se puede volver oscuramente hostil\"><figcaption class=\"image-footer\"> <span class=\"title\"> El bello y apacible paisaje que se puede volver oscuramente hostil <\/span> <\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"article-text\"> De noche, all&iacute;, sentado a la mesa, vemos por primera vez un gran plano de su rostro baqueteado por el trabajo de muchos a&ntilde;os a la intemperie. Sus manos curtidas, las u&ntilde;as rotas, los dedos cruzados para rezar antes de comer su guisito de carne con papas bajo la mirada, desde las paredes, de viejas fotos de familia en blanco y negro, una de ellas en colores, donde una mujer lleva a un caballo blanco. El hombre para la oreja, ha escuchado el ruido del motor de un coche que se detiene. Es su hija Aaf que viene a traer a su nieta Dana &ndash;rondando los 10 a&ntilde;os&ndash; ya dormida. Johan, el cortador de juntos, la toma en sus brazos y la lleva a la cama sin despertarla. Al d&iacute;a siguiente, luego de darle el desayuno a la ni&ntilde;a y atender a su querido caballo Grise, entre los juncos sigue unas marcas y se encuentra con la escena que trastocar&aacute; su vida habitual de viudo austero: el cuerpo sin vida de una joven, boca abajo, el jean bajado, que la c&aacute;mara toma por partes y en conjunto sin el menor regodeo. Un femicidio precedido de una violaci&oacute;n que inducir&aacute; a Johan a investigar por su cuenta y riesgo, a caer en situaciones que rozan el terror fant&aacute;stico. Asimismo, otras que le producen hondo dolor, una paranoia creciente. <\/p>\n<figure class=\"ni-figure\">  <!--[if IE 9]&gt; <video style=\"display: none\">&lt;![endif]-->       <!--[if IE 9]&gt;<\/video>&lt;![endif]--> <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/e45a31ed-efe3-43b8-8c49-264a28a4a2c4_source-aspect-ratio_default_0.jpg\" alt=\"Sven Bresser, director\"><figcaption class=\"image-footer\"> <span class=\"title\"> Sven Bresser, director <\/span> <\/figcaption><\/figure>\n<h2 class=\"article-text\">Un cineasta realmente comprometido<\/h2>\n<p class=\"article-text\"> Cuando se decidi&oacute; por la tem&aacute;tica de <strong>Tierra de crimen<\/strong>, que comprend&iacute;a cuestiones pol&iacute;ticas, sociales, econ&oacute;micas, ecol&oacute;gicas, Bresser busc&oacute; un pueblo que se asemejara a los que hab&iacute;a conocido de ni&ntilde;o, con sus campos cubiertos de juncos que daban atractivo al paisaje y trabajo a mucha gente. Adem&aacute;s de contribuir a la conservaci&oacute;n de los humedales, las ra&iacute;ces filtraban contaminantes, aportando as&iacute; a la purificaci&oacute;n del agua. Su madre, a quien le dedica la pel&iacute;cula, le ense&ntilde;&oacute; a apreciar esas delicadas plantas que cuando viraban al amarillo se convert&iacute;an en manojos amarrados que se usaban en cester&iacute;a y otras artesan&iacute;as, o como materia prima para los tradicionales techos de paja del pa&iacute;s. <\/p>\n<figure class=\"ni-figure\">  <!--[if IE 9]&gt; <video style=\"display: none\">&lt;![endif]-->       <!--[if IE 9]&gt;<\/video>&lt;![endif]--> <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/69a02a98-ac56-4c0f-b59b-439437215cee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg\" alt=\"El cortador de juncos cumpliendo su ritual diario\"><figcaption class=\"image-footer\"> <span class=\"title\"> El cortador de juncos cumpliendo su ritual diario <\/span> <\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"article-text\"> As&iacute; fue que, en plan de documentarse, SB se afinc&oacute; un buen tiempo en una de esas localidades, se hizo amigo e interactu&oacute; con sus pobladores, cosech&oacute; juncos con sus propias manos. Y conoci&oacute; al incre&iacute;ble Gerrit Knobbe, un laburante del ca&ntilde;averal que nunca hab&iacute;a actuado. Con esos rasgos esculpidos, esa econom&iacute;a del gesto y la palabra, el futuro director de <strong>Tierra de crimen<\/strong> pens&oacute; que ser&iacute;a el protagonista ideal de su proyecto. Acaso Bresser asoci&oacute; con las ideas del gran realizador franc&eacute;s Robert Bresson, que prefer&iacute;a trabajar con personas despojadas de todo juego actoral, teatral y as&iacute; capturar algo genuino, verdadero, no empa&ntilde;ado por el intento de &ldquo;componer&rdquo; un personaje con tics interpretativos. Todo un acierto porque Knobbe, m&aacute;s all&aacute; de su rostro impasible, como bloqueadas sus emociones, irradia una especie de vida interior secreta, que nunca se verbaliza. <\/p>\n<figure class=\"ni-figure\">  <!--[if IE 9]&gt; <video style=\"display: none\">&lt;![endif]-->       <!--[if IE 9]&gt;<\/video>&lt;![endif]--> <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/f212f623-c157-4b3b-a0ad-65c617cfbde1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg\" alt=\"Campan\u0303a be\u0301lica, escultura para un cementerio de los Pai\u0301ses Bajos, Armando, 1989\"><figcaption class=\"image-footer\"> <span class=\"title\"> Campan\u0303a be\u0301lica, escultura para un cementerio de los Pai\u0301ses Bajos, Armando, 1989 <\/span> <\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"article-text\"> Descubrir el rendimiento de GK frente a la c&aacute;mara en las pruebas, alent&oacute; a SB a convocar a otras personas del lugar para que cubrieran papeles epis&oacute;dicos sin marcarlos en forma convencional. Y la verdad es que supo dirigir a ni&ntilde;as y ni&ntilde;os, hombres y mujeres con logros inhabituales que suman a la extra&ntilde;eza que genera la cinta toda. Desde la nieta de Johan que nunca se hace la linda (pero es preciosa) hasta el ni&ntilde;o que dice el poema en la ceremonia f&uacute;nebre de la joven asesinada; desde el hombre mudo que est&aacute; en una silla de ruedas y no habla pero se expresa soltando gases, provocando de este modo la &uacute;nica semisonrisa de Johan, se percibe claramente esa forma otra de manejar el cuerpo y la palabra en la pantalla, inclusive de cantar varios lieds una muchacha libre de amaneramientos, o de actuar los ni&ntilde;os en la obra escolar que remite a la leyenda universal del pueblo sumergido, con sirenita buena y marineros malos. Un momento rebosante de gracia ingenua con brillos y colores, donde hay chicos que hacen de nubes, que mueven las olas de cart&oacute;n pintado. Entre el p&uacute;blico asistente se distinguen las caras, las posturas de gente com&uacute;n y corriente, pueblerina y sin glamour que no intenta congraciarse con la c&aacute;mara. Sobre el cierre de esta representaci&oacute;n, Johan, que ha accedido al pedido de su nieta (con una m&aacute;scara que &eacute;l mismo realiz&oacute;) hace de hipop&oacute;tamo gigante y malvado que es vencido por la ni&ntilde;a. <\/p>\n<figure class=\"ni-figure\">  <!--[if IE 9]&gt; <video style=\"display: none\">&lt;![endif]-->       <!--[if IE 9]&gt;<\/video>&lt;![endif]--> <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/61858d98-40a6-4a75-9a07-310d6984c039_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg\" alt=\"Johan (Gerrit Knobbe) frente al can\u0303averal\"><figcaption class=\"image-footer\"> <span class=\"title\"> Johan (Gerrit Knobbe) frente al can\u0303averal <\/span> <\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"article-text\"> Entre otras fuentes de su relato, Bresser se inspir&oacute; en la historia real de un migrante acusado de un crimen que no hab&iacute;a cometido, cuya inocencia qued&oacute; demostrada pocos a&ntilde;os despu&eacute;s, mediante un ADN que se&ntilde;al&oacute; como culpable a un integrante de la comunidad. En <strong>Tierra de crimen<\/strong> es detenido un joven del pueblo rival, cruzando el lago, luego liberado por falta de pruebas. La problem&aacute;tica de los refugiados se filtra en los noticieros de la radio, de la tev&eacute;, lo mismo que el debate acerca de si los lobos deben seguir siendo una especie protegida y otros asuntos de actualidad. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> La puesta en im&aacute;genes y en sonidos de este estreno ofrece un acabado de llamativa calidad para un debutante, tan atento a los contenidos como a los aspectos formales, que supo rodearse de excelentes artistas. En cuanto al papel inquietante que juegan los elementos el viento, la lluvia, el fuego, la vegetaci&oacute;n&ndash;, SB reconoce la influencia del artista neerland&eacute;s apodado Armando (Herman Dirk Van Dodeweerd, 1929-2018) y su po&eacute;tico concepto de &ldquo;naturaleza culpable&rdquo; para referirse a su indiferencia frente al sufrimiento humano. La obra de este pintor, escultor, poeta y m&uacute;sico llev&oacute; al director a mirar de distinta manera el entorno rural que conoc&iacute;a desde la infancia, a observar un mundo m&aacute;s oscuro de lo que parec&iacute;a a primera vista. Tambi&eacute;n a difuminar los l&iacute;mites entre lo real y lo fant&aacute;stico. <\/p>\n<figure class=\"ni-figure\">  <!--[if IE 9]&gt; <video style=\"display: none\">&lt;![endif]-->       <!--[if IE 9]&gt;<\/video>&lt;![endif]--> <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/ad2bcb89-3b67-4551-950d-065ad3421efe_source-aspect-ratio_default_0.jpg\" alt=\"Vestido rojo, cuadro de Armando, 2026\"><figcaption class=\"image-footer\"> <span class=\"title\"> Vestido rojo, cuadro de Armando, 2026 <\/span> <\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"article-text\"> <em><strong>Tierra de crimen<\/strong><\/em><em>, 112 minutos<\/em> <\/p>\n<p class=\"article-text\"> <em>Salas: Cin&eacute;polis Recoleta, Atlas Patio Bullrich, Lorca, Cacodelphia, Multiplex Belgrano, Showcase Norte<\/em> <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En su primer largometraje, el joven director Sven Bresser revela una decantada maestr\u00eda para crear atm\u00f3sferas que generan misterio y presagios sobre la presencia de la violencia en una amigable comunidad rural. 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