{"id":2392,"date":"2026-09-20T10:25:47","date_gmt":"2026-09-20T13:25:47","guid":{"rendered":"https:\/\/www.eldiarioar.com\/politica\/vidas-daniel-hadad-periodista-odiado-empresario-le-rinde-honores_1_13521557.html"},"modified":"2026-09-20T10:25:47","modified_gmt":"2026-09-20T13:25:47","slug":"las-vidas-de-daniel-hadad-de-periodista-mas-odiado-a-empresario-al-que-el-poder-le-rinde-honores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/?p=2392","title":{"rendered":"Las vidas de Daniel Hadad: de periodista \u201cm\u00e1s odiado\u201d a empresario al que el poder le rinde honores"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/8e380d77-beab-4625-a0b3-ff4127c2ce17_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1037y236.jpg\"><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/8e380d77-beab-4625-a0b3-ff4127c2ce17_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1037y236.jpg\" width=\"1200\" height=\"675\" alt=\"Las vidas de Daniel Hadad: de periodista \u201cm\u00e1s odiado\u201d a empresario al que el poder le rinde honores\"><\/p>\n<div class=\"subtitles\">\n<p class=\"subtitle\">Fue s\u00edmbolo medi\u00e1tico de los noventa, sobrevivi\u00f3 al desprestigio del menemismo y construy\u00f3 con Infobae una segunda vida que lo llev\u00f3 al centro del establishment. A los 65 a\u00f1os, su condici\u00f3n zigzagueante hace que todav\u00eda no descarte una candidatura presidencial.<\/p>\n<p class=\"subtitle\">Mar\u00eda Cafferata &#8211; Bullrich se despega, los aliados se rebelan y el Gobierno se pisa solo con el Presupuesto<\/p>\n<\/div>\n<p class=\"article-text\"> El veloc&iacute;metro ya hab&iacute;a pasado los 180 cuando <strong>Daniel Hadad<\/strong> volvi&oacute; a acelerar. A pocos metros, sobre otras motos, <strong>Rodolfo Galimberti <\/strong>y <strong>Jorge &ldquo;Corcho&rdquo; Rodr&iacute;guez<\/strong> hac&iacute;an lo mismo. Recorr&iacute;an una de las rectas del aut&oacute;dromo de la ciudad de Buenos Aires hasta rozar los <strong>280 kil&oacute;metros por hora<\/strong>. Durante un rato, dieron vueltas al circuito como tres amigos que hab&iacute;an ido hasta all&iacute; solamente para correr. Desde los costados, la escena atra&iacute;a algunas miradas. Ninguno de los tres parec&iacute;a registrarlas. Hab&iacute;an ido a divertirse. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> <strong>&ldquo;Galimba&rdquo;<\/strong>, uno de los nombres m&aacute;s conocidos de Montoneros, hab&iacute;a dejado muy atr&aacute;s la militancia revolucionaria y el exilio para reinventarse en el mundo de los negocios. El <strong>&ldquo;Corcho&rdquo; Rodr&iacute;guez<\/strong> era otro personaje perfectamente adaptado a la fauna de la d&eacute;cada: adorador del dinero, habitu&eacute; de la noche porte&ntilde;a y amigo de famosos y pol&iacute;ticos, su noviazgo con <strong>Susana Gim&eacute;nez<\/strong> terminar&iacute;a de convertirlo en una celebridad por derecho propio. Hadad, de la misma generaci&oacute;n que Rodr&iacute;guez, estaba en pleno ascenso y empezaba a convertirse en uno de los periodistas con mayor llegada al poder. <strong>Los tres eran, cada uno a su manera, criaturas de una Argentina en la que mundos que parec&iacute;an incompatibles hab&iacute;an empezado a mezclarse con sorprendente facilidad<\/strong>. <\/p>\n<figure class=\"embed-container embed-container--type-youtube ratio\">\n window.marfeel.cmd.push([&#8216;multimedia&#8217;, function(multimedia) { multimedia.initializeItem(&#8216;yt-QXXisDRyNOw-5407&#8217;, &#8216;youtube&#8217;, &#8216;QXXisDRyNOw&#8217;, document.getElementById(&#8216;yt-QXXisDRyNOw-5407&#8217;)); }]);<br \/>\n  <\/figure>\n<p class=\"article-text\"> Hadad mostr&oacute; desde joven una habilidad que con los a&ntilde;os convertir&iacute;a casi en un m&eacute;todo: moverse entre mundos distintos y acercarse a personajes que rara vez aparec&iacute;an juntos en una misma fotograf&iacute;a. <strong>La escena del aut&oacute;dromo era casi una miniatura de la vida que terminar&iacute;a construyendo<\/strong>, entre otros colegas periodistas, empresarios y banqueros. Hadad aprender&iacute;a a circular entre todos ellos como pez en el agua. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Su propia trayectoria tambi&eacute;n tendr&iacute;a algo de ese nado permanente. Quienes lo conocen desde hace d&eacute;cadas describen una manera particular de moverse. <strong>Hadad rara vez avanza en l&iacute;nea recta<\/strong>. Prefiere la diagonal: tantear el terreno, conservar interlocutores en lugares enfrentados y evitar, siempre que pueda, quedar encerrado demasiado pronto en una posici&oacute;n. <strong>Esa condici&oacute;n zigzagueante lo acompa&ntilde;&oacute; tanto en los negocios como en su relaci&oacute;n con la pol&iacute;tica<\/strong> y ayuda a explicar una trayectoria que hoy lo posiciona en la carrera por una candidatura presidencial en 2027. <\/p>\n<figure class=\"ni-figure\">  <!--[if IE 9]&gt; <video style=\"display: none\">&lt;![endif]-->       <!--[if IE 9]&gt;<\/video>&lt;![endif]--> <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/d79d9103-0e04-4deb-96ef-647d1410ddfe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x551y163.jpg\" alt=\"Daniel Hadad durante la presentaci\u00f3n del documental El Libertador, en la Facultad de Derecho.\"><figcaption class=\"image-footer\"> <span class=\"title\"> Daniel Hadad durante la presentaci\u00f3n del documental El Libertador, en la Facultad de Derecho. <\/span> <\/figcaption><\/figure>\n<h2 class=\"article-text\">Hacerse un lugar<\/h2>\n<p class=\"article-text\"> Mucho antes de convertirse en el zar de los medios, <strong>Hadad aprendi&oacute; a rebusc&aacute;rselas<\/strong>. Naci&oacute; en Buenos Aires en 1961 y creci&oacute; lejos de los c&iacute;rculos que frecuentar&iacute;a de adulto: su padre era vendedor y su madre, maestra. Esa distancia entre el origen y el empresario que d&eacute;cadas despu&eacute;s recibir&iacute;a presidentes y magnates en sus oficinas forma parte de <strong>la historia que &eacute;l mismo cultiv&oacute; sobre su vida<\/strong>: la del hombre que lleg&oacute; desde afuera y<strong> aprendi&oacute; r&aacute;pido c&oacute;mo entrar<\/strong>. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Estudi&oacute; Derecho en la<strong> Universidad Cat&oacute;lica Argentina (UCA)<\/strong>, pero los tribunales nunca parecieron ofrecerle lo que encontr&oacute; en el periodismo. Un micr&oacute;fono serv&iacute;a para hacer preguntas, aunque tambi&eacute;n pod&iacute;a cumplir una funci&oacute;n bastante m&aacute;s interesante: abrir puertas. <strong>Hadad entendi&oacute; temprano que la profesi&oacute;n permit&iacute;a acceder a personas y lugares<\/strong> que de otra manera quedaban reservadas para unos pocos. Y empez&oacute; a aprovecharlo. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> La pol&iacute;tica apareci&oacute; casi enseguida. En los primeros a&ntilde;os de la democracia se acerc&oacute; a la <strong>Fundaci&oacute;n Universitaria del R&iacute;o de la Plata<\/strong>, la <strong>FURP<\/strong>, una instituci&oacute;n dedicada a la formaci&oacute;n de j&oacute;venes dirigentes que durante d&eacute;cadas reuni&oacute;, y contin&uacute;a haci&eacute;ndolo, a figuras provenientes de la pol&iacute;tica, el empresariado, la diplomacia y el periodismo. Uno de sus rasgos distintivos fue siempre su <strong>v&iacute;nculo directo con el establishment norteamericano<\/strong>, a trav&eacute;s de programas e intercambios que permit&iacute;an a sus integrantes entrar en contacto con centros de poder de los Estados Unidos. En <strong>1984<\/strong>, con 23 a&ntilde;os, <strong>Hadad viaj&oacute; all&iacute; y tuvo una primera aproximaci&oacute;n a ese mundo al que volver&iacute;a una y otra vez<\/strong>. Aquel pa&iacute;s terminar&iacute;a ocupando un lugar persistente en su imaginario, primero como referencia para pensar los medios y los negocios y, muchos a&ntilde;os despu&eacute;s, como plataforma para la expansi&oacute;n de <em>Infobae<\/em>. <\/p>\n<figure class=\"ni-figure\">  <!--[if IE 9]&gt; <video style=\"display: none\">&lt;![endif]-->       <!--[if IE 9]&gt;<\/video>&lt;![endif]--> <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/51fc77e9-c2db-4c04-9d4c-2d76fc9caa54_source-aspect-ratio_default_0.jpg\" alt=\"Daniel Hadad junto a sus compa\u00f1eros de camada de la FURP, en 1984.\"><figcaption class=\"image-footer\"> <span class=\"title\"> Daniel Hadad junto a sus compa\u00f1eros de camada de la FURP, en 1984. <\/span> <\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"article-text\"> Pero la principal escuela estaba en Buenos Aires. <strong>Hadad comprendi&oacute; que en el periodismo argentino una buena agenda pod&iacute;a valer tanto como una buena primicia<\/strong> y se dedic&oacute; a construir la suya con paciencia. Conseguir n&uacute;meros de tel&eacute;fono era apenas el comienzo. Despu&eacute;s hab&iacute;a que llamar, sostener el v&iacute;nculo, saber escuchar y, sobre todo, evitar cerrar puertas. Era una &eacute;poca, adem&aacute;s, en la que la frontera entre entrevistar al poder y frecuentarlo pod&iacute;a ser bastante tenue. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Antes de instalarse en ese mundo, Hadad tambi&eacute;n hizo calle. En enero de <strong>1989 <\/strong>era cronista de exteriores de <strong>Teled&oacute;s Informa<\/strong>, el noticiero conducido por Pinky, cuando le toc&oacute; cubrir uno de los episodios m&aacute;s violentos de aquellos a&ntilde;os: <strong>el copamiento del Regimiento de Infanter&iacute;a Mecanizada 3 de La Tablada por parte del Movimiento Todos por la Patria (MTP)<\/strong>. Hadad transmiti&oacute; desde el lugar mientras el Ej&eacute;rcito intentaba recuperar sangrientamente el cuartel, en una cobertura extensa y ca&oacute;tica que se convirti&oacute; en una de sus primeras apariciones televisivas. <\/p>\n<figure class=\"ni-figure\">  <!--[if IE 9]&gt; <video style=\"display: none\">&lt;![endif]-->       <!--[if IE 9]&gt;<\/video>&lt;![endif]--> <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/7050ae19-214c-496b-a25c-525499989a9b_source-aspect-ratio_default_0.jpg\" alt=\"Hadad en el Sal\u00f3n Blanco de la Casa Rosada.\"><figcaption class=\"image-footer\"> <span class=\"title\"> Hadad en el Sal\u00f3n Blanco de la Casa Rosada. <\/span> <\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"article-text\"> Al poco tiempo, Hadad descubri&oacute; que hab&iacute;a otra alternativa, menos expuesta y acaso m&aacute;s decisiva, para la carrera que terminar&iacute;a construyendo: la cercan&iacute;a con quienes tomaban las decisiones. <strong>Bernardo Neustadt<\/strong> encarnaba por entonces ese modelo mejor que nadie. Acercarse a su mundo significaba empezar a circular por otros ambientes, en los que aprendi&oacute; una lecci&oacute;n que despu&eacute;s llevar&iacute;a mucho m&aacute;s lejos: para influir no alcanzaba con conseguir la entrevista. Era mucho mejor ser due&ntilde;o del micr&oacute;fono. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> El momento hist&oacute;rico ayud&oacute;. La llegada de <strong>Carlos Menem<\/strong> a la presidencia abri&oacute; una d&eacute;cada en la que, al calor de las privatizaciones, se reordenaron fortunas, aparecieron nuevos empresarios y cambi&oacute; de manos buena parte del poder. Los medios formaron parte de esa transformaci&oacute;n.<strong> Periodistas que hasta entonces cobraban un sueldo descubrieron la vocaci&oacute;n empresarial<\/strong>, mientras banqueros y contratistas descubr&iacute;an, por su lado, las ventajas de tener cerca una radio, un canal o un diario. Las fronteras entre unos y otros se volvieron convenientemente borrosas. <\/p>\n<figure class=\"ni-figure\">  <!--[if IE 9]&gt; <video style=\"display: none\">&lt;![endif]-->       <!--[if IE 9]&gt;<\/video>&lt;![endif]--> <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/a3688120-b992-4665-8856-d3289342991b_source-aspect-ratio_default_0.jpg\" alt=\"&quot;El pich\u00f3n de Bernie&quot;: Hadad en Revista Noticias, en 1991, a sus 30 a\u00f1os.\"><figcaption class=\"image-footer\"> <span class=\"title\"> &quot;El pich\u00f3n de Bernie&quot;: Hadad en Revista Noticias, en 1991, a sus 30 a\u00f1os. <\/span> <\/figcaption><\/figure>\n<h2 class=\"article-text\">Oveja negra<\/h2>\n<p class=\"article-text\"> Para comienzos de los 2000, Hadad ya hab&iacute;a conseguido poder, dinero y audiencia. <strong>Lo que todav&iacute;a no hab&iacute;a conseguido era respetabilidad<\/strong>. En buena parte del periodismo argentino segu&iacute;a siendo un apellido inc&oacute;modo, demasiado pegado al menemismo, a sus negocios y a algunos de los personajes que hab&iacute;an prosperado alrededor del poder a fines del siglo pasado. <strong>Hadad pod&iacute;a llegar hasta los despachos m&aacute;s importantes del pa&iacute;s<\/strong>, pero eso no significaba necesariamente que le abrieran con la misma facilidad las puertas del prestigio. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> El cambio de &eacute;poca termin&oacute; de dejarlo del lado equivocado de la fotograf&iacute;a. El 2001 modific&oacute; el clima cultural de una parte del periodismo. Con la llegada de N&eacute;stor Kirchner al poder, <strong>una sensibilidad progresista que durante los noventa hab&iacute;a ocupado un lugar m&aacute;s contestatario gan&oacute; centralidad en redacciones, radios y canales<\/strong>. Hadad reun&iacute;a demasiados atributos del mundo que empezaba a quedar bajo examen. <\/p>\n<figure class=\"ni-figure\">  <!--[if IE 9]&gt; <video style=\"display: none\">&lt;![endif]-->       <!--[if IE 9]&gt;<\/video>&lt;![endif]--> <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/e89b3832-2e59-4da7-9465-f3d2ba2e98af_source-aspect-ratio_default_0.jpg\" alt=\"Daniel Hadad y Marcelo Longobardi, dupla televisiva de los a\u00f1os noventa.\"><figcaption class=\"image-footer\"> <span class=\"title\"> Daniel Hadad y Marcelo Longobardi, dupla televisiva de los a\u00f1os noventa. <\/span> <\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"article-text\"> Pocas piezas retratan mejor aquella distancia que <em>Vale todo<\/em>, la biograf&iacute;a no autorizada que<strong> Romina Manguel<\/strong> y <strong>Javier Romero <\/strong>publicaron en <strong>2004<\/strong>. El libro reconstru&iacute;a el ascenso de Hadad, sus negocios y sus relaciones pol&iacute;ticas, empresariales y financieras. Pero quiz&aacute;s el documento m&aacute;s revelador del clima de &eacute;poca est&eacute; antes de que empiece la investigaci&oacute;n: en el pr&oacute;logo que escribi&oacute; <strong>Jorge Lanata<\/strong>. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Lanata no se anduvo con sutilezas. Present&oacute; a Hadad como <strong>&ldquo;uno de los personajes p&uacute;blicos m&aacute;s odiados de la Argentina&rdquo; <\/strong>y lo ubic&oacute; entre las personas acusadas por hechos de corrupci&oacute;n vinculados con su trabajo. Pero fue bastante m&aacute;s lejos. Para &eacute;l, <strong>Hadad era una met&aacute;fora de un sector del pa&iacute;s que hab&iacute;a quedado &ldquo;fascinado con el ejercicio del poder desnudo&rdquo;<\/strong> y hab&iacute;a colaborado con la construcci&oacute;n de la cultura menemista. En una de las comparaciones m&aacute;s brutales del texto, coloc&oacute; a Hadad junto a nombres como Ra&uacute;l Moneta, Gerardo Sofovich o Jorge As&iacute;s, a quienes describi&oacute; como los <strong>&ldquo;Astiz del menemismo&rdquo;<\/strong>. Una suerte de &ldquo;grupo de tareas&rdquo; que habr&iacute;a hecho el &ldquo;trabajo sucio&rdquo; desde los medios. <\/p>\n<figure class=\"ni-figure\">  <!--[if IE 9]&gt; <video style=\"display: none\">&lt;![endif]-->       <!--[if IE 9]&gt;<\/video>&lt;![endif]--> <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/17c7b54e-d081-4ae5-9536-dc9092e65d0e_source-aspect-ratio_default_0.jpg\" alt=\"Vale Todo, la biograf\u00eda no autorizada de Daniel Hadad escrita en 2004 por Romina Manguel y Javier Romero.\"><figcaption class=\"image-footer\"> <span class=\"title\"> Vale Todo, la biograf\u00eda no autorizada de Daniel Hadad escrita en 2004 por Romina Manguel y Javier Romero. <\/span> <\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"article-text\"> El tono del pr&oacute;logo hoy resulta llamativo no s&oacute;lo por lo que dice sobre Hadad, sino por lo que revela del periodismo que lo juzgaba. Lanata describ&iacute;a los a&ntilde;os de Menem como <strong>&ldquo;los a&ntilde;os de la coca&iacute;na&rdquo;<\/strong> y asociaba aquella d&eacute;cada con el &eacute;xito r&aacute;pido, el cinismo y la indiferencia frente a sus consecuencias sociales. En ese relato, Hadad dejaba de ser simplemente un empresario period&iacute;stico que hab&iacute;a crecido cerca de un gobierno para convertirse en<strong> la encarnaci&oacute;n medi&aacute;tica de todo aquello que una parte del nuevo mainstream period&iacute;stico quer&iacute;a dejar atr&aacute;s<\/strong>. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Hadad era la oveja negra. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Veinte a&ntilde;os despu&eacute;s, la fotograf&iacute;a ser&iacute;a casi exactamente la inversa. <\/p>\n<h2 class=\"article-text\">Vaca sagrada<\/h2>\n<p class=\"article-text\"> Una tarde de abril de 2026, Hadad recibi&oacute; un doctorado honoris causa en la Universidad Nacional de La Matanza. Bastaba mirar las butacas para entender cu&aacute;nto hab&iacute;an cambiado las cosas. <strong>Hab&iacute;a jueces, ministros, empresarios y dirigentes peronistas, macristas y libertarios<\/strong>, muchos de ellos acostumbrados a enfrentarse entre s&iacute;. Esa tarde hab&iacute;an encontrado algo en lo que ponerse de acuerdo: homenajear a Hadad. <\/p>\n<figure class=\"ni-figure\">  <!--[if IE 9]&gt; <video style=\"display: none\">&lt;![endif]-->       <!--[if IE 9]&gt;<\/video>&lt;![endif]--> <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/4b19d34a-9e95-4fe7-9cbc-820ed045e24c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg\" alt=\"De derecha a izquierda, Daniel Hadad, su pareja Viviana Zocco y Mauricio Macri, en la presentaci\u00f3n del documental &quot;El Libertador&quot;, en la Facultad de Derecho, el 13 de agosto de 2026.\"><figcaption class=\"image-footer\"> <span class=\"title\"> De derecha a izquierda, Daniel Hadad, su pareja Viviana Zocco y Mauricio Macri, en la presentaci\u00f3n del documental &quot;El Libertador&quot;, en la Facultad de Derecho, el 13 de agosto de 2026. <\/span> <\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"article-text\"> La universidad celebr&oacute; su aporte al periodismo y la expansi&oacute;n internacional de <em>Infobae<\/em>. Hadad escuch&oacute; los elogios y agradeci&oacute; emocionado. &ldquo;Esto es un mimo al alma&rdquo;, dijo. El empresario cuya biograf&iacute;a no autorizada hab&iacute;a servido para hurgar en las zonas m&aacute;s turbias de la relaci&oacute;n entre medios, dinero y pol&iacute;tica recib&iacute;a ahora la m&aacute;xima distinci&oacute;n de una universidad p&uacute;blica rodeado por una muestra bastante representativa del poder argentino. <strong>La oveja negra se hab&iacute;a convertido en vaca sagrada<\/strong>. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> <em>Infobae<\/em> fue decisivo en esa metamorfosis, aunque el camino hasta all&iacute; tuvo bastante menos de epopeya de lo que despu&eacute;s podr&iacute;a sugerir el resultado. Hadad apost&oacute; temprano por internet, pero termin&oacute; concentr&aacute;ndose por completo en el portal despu&eacute;s de <strong>desprenderse, bajo presi&oacute;n durante el segundo gobierno de Cristina Kirchner, de C5N<\/strong> <strong>y de sus radios<\/strong>, que quedaron en manos del empresario Crist&oacute;bal L&oacute;pez. &Eacute;l siempre present&oacute; aquella salida como traum&aacute;tica.<strong> &ldquo;Tuve que vender&rdquo;<\/strong>, le dijo entonces a Oscar Gonz&aacute;lez Oro. En una de las entrevistas de su reciente raid medi&aacute;tico volvi&oacute; sobre aquel momento: record&oacute; que el 12 de octubre de 2012 entreg&oacute; los medios y que al d&iacute;a siguiente sali&oacute; a la calle y sinti&oacute; que no ten&iacute;a &ldquo;a d&oacute;nde ir&rdquo;. <\/p>\n<figure class=\"ni-figure\">  <!--[if IE 9]&gt; <video style=\"display: none\">&lt;![endif]-->       <!--[if IE 9]&gt;<\/video>&lt;![endif]--> <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/93a0825a-ed2d-48d6-b5a1-2be21fe26e13_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg\" alt=\"La expresidenta Cristina Kirchner junto a Daniel Hadad en 2017.\"><figcaption class=\"image-footer\"> <span class=\"title\"> La expresidenta Cristina Kirchner junto a Daniel Hadad en 2017. <\/span> <\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"article-text\"> La salida forzada termin&oacute; empuj&aacute;ndolo hacia el activo que hab&iacute;a conservado y que por entonces ocupaba un lugar bastante m&aacute;s lateral en su imperio. <em>Infobae<\/em> pas&oacute; de ser aquel hermano menor a convertirse en el centro de todo. Con redacciones y audiencias en distintos pa&iacute;ses, <strong>el portal alcanz&oacute; una dimensi&oacute;n internacional que ninguno de sus medios anteriores hab&iacute;a tenido<\/strong>. Y el &eacute;xito hizo algo m&aacute;s: le dio a Hadad una legitimidad que el viejo due&ntilde;o de <em>Radio 10<\/em> nunca hab&iacute;a terminado de conseguir. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Despu&eacute;s llegaron los reconocimientos. La UBA premi&oacute; su trayectoria, recibi&oacute; el Konex de Platino, la Legislatura porte&ntilde;a lo declar&oacute; Ciudadano Ilustre. Este a&ntilde;o, el <strong>Congreso Jud&iacute;o Latinoamericano<\/strong> volvi&oacute; a distinguirlo en Montevideo, en un encuentro al que asisti&oacute; el presidente Yamand&uacute; Orsi. Para entonces, Hadad ya no buscaba ingresar al establishment. Era parte de &eacute;l. <\/p>\n<figure class=\"ni-figure\">  <!--[if IE 9]&gt; <video style=\"display: none\">&lt;![endif]-->       <!--[if IE 9]&gt;<\/video>&lt;![endif]--> <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/e4e84075-260f-4708-83d2-989992143294_source-aspect-ratio_default_0.jpg\" alt=\"Daniel Hadad en las oficinas de Infobae.\"><figcaption class=\"image-footer\"> <span class=\"title\"> Daniel Hadad en las oficinas de Infobae. <\/span> <\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"article-text\"> En ese sentido, quiz&aacute;s la posibilidad presidencial sea menos extravagante si se la mira como el &uacute;ltimo movimiento de <strong>una trayectoria construida precisamente a fuerza de correr un poco m&aacute;s lejos cada vez que alcanzaba una meta<\/strong>. Manguel y Romero cuentan una an&eacute;cdota que parece escrita para este momento. Una tarde de primavera, cuando Hadad todav&iacute;a no hab&iacute;a lanzado <em>Radio 10<\/em>, almorzaba con <strong>Galimberti<\/strong> en la vereda del restaurante Lola, en Recoleta. Hadad estaba cansado y le confes&oacute; a su amigo que ten&iacute;a un l&iacute;mite: <strong>&ldquo;El d&iacute;a que tenga dos palos verdes me retiro&rdquo;<\/strong>. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> &ldquo;El Loco&rdquo;, como apodaban a Galimberti sus amigos, no le crey&oacute;. Le respondi&oacute; que cuando tuviera dos millones iba a querer cuatro. Hadad acept&oacute; el desaf&iacute;o: entonces se retirar&iacute;a cuando llegara a cuatro. <strong>&ldquo;No. Ah&iacute; vas a querer ocho. Cuando tengas ocho, diecis&eacute;is&rdquo;<\/strong>, retruc&oacute; el ex montonero. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> M&aacute;s de dos d&eacute;cadas despu&eacute;s, Hadad tuvo bastante m&aacute;s que una radio. Manguel y Romero encontraron en aquella conversaci&oacute;n una definici&oacute;n que terminar&iacute;a sobreviviendo al resto de su libro: <strong>&ldquo;Hadad desde muy chico fue estirando el el&aacute;stico de sus ambiciones de manera que, una vez alcanzadas, siempre hubiese un poquito m&aacute;s&rdquo;<\/strong>. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> <em>PL\/MG<\/em> <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fue s\u00edmbolo medi\u00e1tico de los noventa, sobrevivi\u00f3 al desprestigio del menemismo y construy\u00f3 con Infobae una segunda vida que lo llev\u00f3 al centro del establishment. A los 65 a\u00f1os, su condici\u00f3n zigzagueante hace que todav\u00eda no descarte una candidatura presidencial. 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