{"id":2752,"date":"2026-09-26T00:02:11","date_gmt":"2026-09-26T03:02:11","guid":{"rendered":"https:\/\/www.eldiarioar.com\/mundo\/desalojo-mujer-87-anos-retrata-crisis-vivienda-espana_1_13536767.html"},"modified":"2026-09-26T00:02:11","modified_gmt":"2026-09-26T03:02:11","slug":"el-desalojo-de-una-mujer-de-87-anos-retrata-la-crisis-de-la-vivienda-en-espana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/?p=2752","title":{"rendered":"El desalojo de una mujer de 87 a\u00f1os retrata la crisis de la vivienda en Espa\u00f1a"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/dd7fb62b-58e3-4a93-8af4-d1975c7ffec0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1033y360.jpg\"><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/dd7fb62b-58e3-4a93-8af4-d1975c7ffec0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1033y360.jpg\" width=\"1200\" height=\"675\" alt=\"El desalojo de una mujer de 87 a\u00f1os retrata la crisis de la vivienda en Espa\u00f1a\"><\/p>\n<div class=\"subtitles\">\n<p class=\"subtitle\">Una ley que permite desahucios a personas vulnerables y las desorbitadas subidas de precio de alquiler y venta de vivienda llevan al l\u00edmite a gran parte de la sociedad, mientras sigue paralizado el decreto de vivienda que el Gobierno prometi\u00f3 antes del verano<\/p>\n<p class=\"subtitle\">El Gobierno acelera para aprobar ya el decreto de vivienda forzado por el impacto del desahucio de Maricarmen\n<\/p>\n<\/div>\n<p class=\"article-text\"> <strong>Una ley que permite <\/strong><a href=\"https:\/\/www.eldiarioar.com\/mundo\/10-mil-personas-movilizan-madrid-apoyar-mujer-87-desalojada-casa_1_13533398.html\" data-mrf-recirculation=\"links-noticia\" class=\"link\"><strong>desalojar a una jubilada de 87 a&ntilde;os<\/strong><\/a> de la casa del barrio de Retiro, en Madrid, en la que lleva viviendo desde que ten&iacute;a 17, en 1956. Un propietario sin rostro, la empresa Urbagesti&oacute;n &ndash;propietaria del inmueble&ndash;, que se niega a negociar con la inquilina, cegado por el lucro. Unas<strong> subidas del alquiler que triplican y quintuplican la renta actual <\/strong>y superan los ingresos de la inquilina. Un precio de venta tambi&eacute;n inalcanzable. Unas administraciones, tanto el Gobierno como la Comunidad y el Ayuntamiento, incapaces de proteger el derecho a estar en casa o sin suficiente voluntad pol&iacute;tica. Y al final, sin escapatoria,<strong> la foto lamentablemente hist&oacute;rica<\/strong>: Maricarmen siendo retirada en camilla, que resume la crisis econ&oacute;mica, pol&iacute;tica y social de la vivienda en Espa&ntilde;a. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> La ley espa&ntilde;ola permite a d&iacute;a de hoy que se desaloje a familias o personas vulnerables despu&eacute;s de que el Congreso, con los votos en contra de PP, Junts y Vox, voltearan en febrero de 2026 el escudo antidesalojos, que ven&iacute;a siendo prorrogado desde la pandemia. El decreto de vivienda presentado a los grupos pol&iacute;ticos en julio contemplaba una protecci&oacute;n ya definitiva que obligaba a suspender los desalojos de familias vulnerables sin alternativa habitacional. Junts y Podemos se opon&iacute;an por otros motivos y la crisis migratoria de Ceuta llev&oacute; al Gobierno de Pedro S&aacute;nchez a aplazar la aprobaci&oacute;n prevista para septiembre. Ahora, entran los apuros. No hubo protecci&oacute;n para Maricarmen y la sentencia del Supremo que dio la raz&oacute;n a los propietarios en 2023 abri&oacute; el camino al desalojo. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> <strong>Las entidades sociales llevaban tiempo advirtiendo de que la ca&iacute;da del escudo propiciar&iacute;a un aumento de los desalojos<\/strong>. Paralelamente, crecen las ejecuciones hipotecarias, paso previo al desalojo de la familia, pero la &uacute;ltima estad&iacute;stica disponible a&uacute;n refleja la ca&iacute;da propiciada por el escudo. En el primer trimestre de este a&ntilde;o, se ejecutaron 2.600 desalojos por impago de alquiler en Espa&ntilde;a y 971 por ejecuciones hipotecarias. <\/p>\n<figure class=\"embed-container embed-container--type-embed \">\n(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();<br \/>\n<br \/> <\/figure>\n<p class=\"article-text\"> Las cifras est&aacute;n lejos de los peores a&ntilde;os de la crisis posterior al estallido de la burbuja inmobiliaria, cuando se llegaron a alcanzar los 46.500 lanzamientos trimestrales en 2012, y la solvencia de las familias y el endurecimiento de las hipotecas hace que los desaolojos por compraventa hayan dejado de ser una rutina como la que inund&oacute; los barrios hace una d&eacute;cada.<strong> Pero muchos de los que perdieron sus casas entonces pasaron al mercado del alquiler, un negocio cada vez m&aacute;s lucrativo con unas subidas de precio desorbitadas sobre todo en las grandes ciudades.<\/strong> Con mucha m&aacute;s demanda que oferta, una ralentizaci&oacute;n de la construcci&oacute;n y la p&eacute;rdida de vivienda p&uacute;blica, los precios del alquiler se han llegado a duplicar en una d&eacute;cada seg&uacute;n diferentes portales. <\/p>\n<h2 class=\"article-text\">La asfixia de comprar o alquilar<\/h2>\n<p class=\"article-text\"> Seg&uacute;n un informe de Deutsche Bank de este a&ntilde;o, <strong>en Madrid los alquileres se han disparado un 82,7% y en Barcelona, un 94,9% desde 2016, periodo en el que los sueldos han aumentado la mitad, alrededor de un 45%<\/strong>. El precio medio en Idealista es de 23,3 euros por metro cuadrado al mes, o sea, que un departamento de 100 metros cuadrados en Madrid cuesta de media 2.330 euros, pr&aacute;cticamente lo mismo que el sueldo medio y el doble que el salario m&iacute;nimo. Si miramos la zona de Ibiza &ndash;un barrio de Madrid&ndash;, donde viv&iacute;a Maricarmen, hay departamentos entre los 1.100 euros de 37 metros cuadrados y los 2.500 los que superan los 100. <\/p>\n<figure class=\"embed-container embed-container--type-embed \">\n(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();<br \/>\n<br \/> <\/figure>\n<p class=\"article-text\"> Tras el estallido de la burbuja, <strong>el porcentaje de poblaci&oacute;n que vive de alquiler en Espa&ntilde;a ha pasado a ser del 19,4% al 26,3%<\/strong>. Al mismo tiempo, los propietarios de una vivienda han descendido y se han incrementado quienes poseen m&aacute;s de una, mientras que<strong> empresas y fondos acumulan centenares e incluso miles de viviendas, de alquiler o de venta, que las utilizan para optimizar beneficios<\/strong>. Los propietarios con m&aacute;s de cuatro inmuebles han pasado de tener un mill&oacute;n de departamentos a tres millones, pero los que tienen tan solo una casa para vivir han ca&iacute;do de los 10 millones a los 7,9 millones. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Al tiempo que la poblaci&oacute;n de las urbes crece por las oportunidades laborales y la construcci&oacute;n lleva estancada desde la burbuja, el esfuerzo para pagar un alquiler se dispara.<strong> Cerca del 30% de los hogares destina m&aacute;s del 40% de sus ingresos al alquiler<\/strong>, seg&uacute;n un estudio de Caixabank Research, mientras todas las recomendaciones sugieren que nadie deba dedicar m&aacute;s de un tercio de sus ingresos a la vivienda. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Antes de que comprara el piso Urbagesti&oacute;n, el propietario del piso de Maricarmen era Renta Corporaci&oacute;n, quien le ofreci&oacute; en 2018 comprarlo por 250.000 euros. El precio era totalmente inalcanzable para una persona que cobraba 1.450 euros al mes. La descomunal subida de los alquileres en los &uacute;ltimos a&ntilde;os gener&oacute; una huida hacia la compraventa que elev&oacute; estas transacciones a cifras r&eacute;cord (714.000 en Espa&ntilde;a en 2025), sin que la construcci&oacute;n creciera a un ritmo ni siquiera parecido: 92.000 en el ejercicio, por una creaci&oacute;n de hogares que fue de 150.000. Los precios subieron a dos d&iacute;gitos todo ese a&ntilde;o y lo siguen haciendo en 2026: un 12% en el segundo trimestre de 2026, en comparaci&oacute;n al mismo periodo del a&ntilde;o pasado. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> <strong>De acuerdo con el Banco de Espa&ntilde;a, son necesarios m&aacute;s de 7 a&ntilde;os de sueldo &iacute;ntegro para pagar una vivienda de media en Espa&ntilde;a<\/strong>, periodo que se duplica en Baleares y Madrid, donde ya solo para la entrada hay que entregar cuatro a&ntilde;os de un sueldo &iacute;ntegro promedio y se tardan 15 en pagarla por completo. <\/p>\n<h2 class=\"article-text\">La Ley de Vivienda y la trampa del alquiler temporal<\/h2>\n<p class=\"article-text\"> La crisis de la vivienda ha alcanzado su punto &aacute;lgido, pero lleva a&ntilde;os arrastr&aacute;ndose y los desalojos y problemas de acceso nunca han cesado. Fue ese uno de los motivos que llev&oacute; al Gobierno de Pedro S&aacute;nchez a aprobar dos medidas estrella para paliar el problema: la creaci&oacute;n de un Ministerio de Vivienda que impulse la vivienda p&uacute;blica y controle a los mercados y la nueva Ley de Vivienda, que proteg&iacute;a a los inquilinos. <\/p>\n<figure class=\"embed-container embed-container--type-embed \">\n(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();<br \/>\n<br \/> <\/figure>\n<p class=\"article-text\"> La Ley de Vivienda estableci&oacute; contratos m&aacute;s duraderos de alquiler, de entre cinco y siete a&ntilde;os, de forma que el inquilino se blind&oacute; a las subidas exorbitadas. La norma tambi&eacute;n contempl&oacute; blindarlos de cara a los nuevos contratos, con un tope a los alquileres que imped&iacute;a que en el nuevo ciclo el precio estuviera muy por encima de la suma de la inflaci&oacute;n, en comparaci&oacute;n con el contrato anterior, y del precio promedio en los nuevos departamentos de alquiler. El problema es que la competencia para aplicar este tope est&aacute; en las Comunidades Aut&oacute;nomas y la mayor&iacute;a, del PP, no lo han aplicado a d&iacute;a de hoy. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Aunque las subidas del alquiler tienden ahora a frenarse y en Barcelona han llegado a caer gracias al tope &ndash;mientras en Madrid sub&iacute;an&ndash;, el precio es ya tan elevado que nada de eso supone un alivio para el inquilino. Las pr&oacute;rrogas extraordinarias, aprobadas durante la guerra de Ucrania y que fueron volteadas tambi&eacute;n en abril de 2026 por la oposici&oacute;n, eran otra protecci&oacute;n ante las subidas que ya no existe. Aunque el Gobierno espa&ntilde;ol no ha hecho suficiente como para mejorar todas las vulnerabilidades de los inquilinos, el PP, Vox y Junts se han dedicado directamente a boicotear cualquier protecci&oacute;n. Y los gobiernos auton&oacute;micos del PP se han puesto del lado de los fondos y empresas y conf&iacute;an en que sean ellos quienes solucionen el problema de la vivienda que tambi&eacute;n han creado. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Sin pr&oacute;rroga y sin tope de precios, la gran fiesta para el propietario llega una vez finaliza su &uacute;ltimo contrato.<strong> Entre 2015 y 2024, los nuevos contratos supusieron de golpe una subida media del alquiler del 37% respecto al anterior, <\/strong>lo cual ha hecho a los espa&ntilde;oles un 11% m&aacute;s pobres, seg&uacute;n un estudio de Comisiones Obreras. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> <strong>Pero existe una alternativa m&aacute;s lucrativa que un nuevo contrato: un alquiler tur&iacute;stico<\/strong> (aunque en muchos lugares no se dan m&aacute;s licencias), de temporada o de habitaciones. Estos dos &uacute;ltimos no protegen al inquilino: ni el precio, ni la duraci&oacute;n, ni tan siquiera su intimidad est&aacute;n protegidos. Departamentos de tres habitaciones pasan a tener cuatro al eliminar el living y de costar 800 saltan a m&aacute;s de 2.000 una vez se trocean por habitaciones en contratos que se rigen por el c&oacute;digo civil y no por la Ley de Arrendamientos Urbanos. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Los fondos y grandes empresas inmobiliarias han entendido la oportunidad de lucro que supone el alquiler temporal y de habitaciones y lo han rebautizado como <strong>coliving y flex living<\/strong>: invierten cientos de millones en viviendas temporales y peque&ntilde;os estudios con espacios compartidos para ponerlos bonitos y poderlos cobrar muy por encima de mercado e ir subi&eacute;ndolos, como sucede con los hoteles, al ritmo que marca el calor del mercado. <strong>Casi la mitad de la oferta de alquiler en Espa&ntilde;a es ya de temporada. <\/strong> <\/p>\n<figure class=\"embed-container embed-container--type-embed \">\n(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();<br \/>\n<br \/> <\/figure>\n<h2 class=\"article-text\">La vivienda p&uacute;blica no es una alternativa<\/h2>\n<p class=\"article-text\"> Ni la compra ni el alquiler en el mercado libre son, as&iacute; pues, una opci&oacute;n segura para un trabajador medio. &iquest;Qu&eacute; queda? La vivienda protegida o p&uacute;blica. Pero resulta que ese escenario es a&uacute;n m&aacute;s desastroso (aunque apunta a un futuro mejor). Tan solo el 1,5% de las viviendas que hay en Espa&ntilde;a son protegidas y, aunque se empiezan a construir a mayor ritmo, este es insuficiente y se da al tiempo que las protecciones antiguas vencen y disminuye ese parque p&uacute;blico. Medio mill&oacute;n de las viviendas protegidas vigentes pueden dejar de serlo el pr&oacute;ximo a&ntilde;o. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> El Ministerio de Vivienda ha decidido que la vivienda p&uacute;blica no pueda dejar de serlo de tres maneras: incluy&eacute;ndolo en el nuevo decreto (que sigue paralizado), aplicando la protecci&oacute;n perpet&uacute;a en la nueva vivienda que promocionan y obligando a las Comunidades a hacerlo en las casas que construyan con fondos estatales. Pero la empresa estatal, Casa 47, tan solo ha conseguido por el momento poner en el mercado 800 viviendas, algunas de ellas a precios atractivos sobre los 300 euros, pero algunas llegan a los 1.000 euros en municipios que ni siquiera son de los m&aacute;s tensionados. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Mientras trabaja en construir un gran barrio en Madrid, Campamento, y en poner en el mercado 100.000 viviendas en los pr&oacute;ximos diez a&ntilde;os (muchas de ellas absorbidas de la Sareb), comunidades como las de Madrid directamente convierten la vivienda p&uacute;blica en un negocio para grandes empresas. Se ha visto claro en el caso de las parcelas para alquiler asequible de Almeida que se convirtieron en privadas mediante una pirueta o en los departamentos del Plan Vive, con sus vecinos en pie de guerra porque llegan a obligarles a pagar dos garajes, IBI, gastos de comunidad excesivos hasta equiparar los precios a los de mercado. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Mientras Maricarmen era desahuciada, tambi&eacute;n lo era David, en Vallecas, en unas viviendas sociales vendidos por la Fundaci&oacute;n La Caixa. Un d&iacute;a antes, entidades sociales de L&#8217;Hospitalet denunciaron que Olga, de 54 a&ntilde;os, se suicid&oacute; el pasado 7 de septiembre, desesperada tras su desahucio cinco meses antes. Estas son las peores caras de la crisis de la vivienda, mientras la ansiedad econ&oacute;mica o la inestabilidad por no saber d&oacute;nde vivir atraviesa, seguramente, a millones. En la feria inmobiliaria The District, mientras tanto, unos 2.000 empresarios y hombres y mujeres de negocio hablan del mercado, auguran un futuro &ldquo;un poco peor&rdquo; porque no podr&aacute;n sacar rentabilidades tan altas, pero siguen seduci&eacute;ndote en los expositores con los grandes m&aacute;rgenes que puede ofrecer una inversi&oacute;n en ladrillo. <\/p>\n<figure class=\"embed-container embed-container--type-embed \">  <\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una ley que permite desahucios a personas vulnerables y las desorbitadas subidas de precio de alquiler y venta de vivienda llevan al l\u00edmite a gran parte de la sociedad, mientras sigue paralizado el decreto de vivienda que el Gobierno prometi\u00f3 antes del verano El Gobierno acelera para aprobar ya el decreto de vivienda forzado por [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2753,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-2752","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-nacionales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2752","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2752"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2752\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2753"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2752"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2752"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2752"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}