{"id":2798,"date":"2026-09-26T00:02:12","date_gmt":"2026-09-26T03:02:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.eldiarioar.com\/opinion\/espia-maquina_129_13539735.html"},"modified":"2026-09-26T00:02:12","modified_gmt":"2026-09-26T03:02:12","slug":"espia-la-maquina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/?p=2798","title":{"rendered":"\u00bfEsp\u00eda la m\u00e1quina?"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/f357c542-6dc4-448a-9acb-f043da413042_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x457y182.jpg\"><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/f357c542-6dc4-448a-9acb-f043da413042_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x457y182.jpg\" width=\"1200\" height=\"675\" alt=\"\u00bfEsp\u00eda la m\u00e1quina?\"><\/p>\n<div class=\"subtitles\">\n<p class=\"subtitle\">La inteligencia artificial dej\u00f3 de ser un asunto de laboratorios para convertirse en una tecnolog\u00eda que obliga a discutir qu\u00e9 entendemos por conocimiento, autor\u00eda, verdad, responsabilidad y poder. Entre el tecnop\u00e1nico, la regulaci\u00f3n y la soberan\u00eda tecnol\u00f3gica, el desaf\u00edo es comprender qu\u00e9 cambia cuando el saber circula por sistemas que pocos controlan y millones utilizan.\n<\/p>\n<\/div>\n<p class=\"article-text\"> El rostro filos&oacute;fico de la inteligencia artificial no naci&oacute; con ella. Naci&oacute; cuando dej&oacute; de ser un asunto de laboratorios y se volvi&oacute; una experiencia cotidiana, sobre todo entre 2022 y 2023, al pasar de herramienta opaca a interlocutor. Entonces millones de personas dejaron de preguntarse solo qu&eacute; pod&iacute;a hacer la m&aacute;quina y empezaron a preguntarse qu&eacute; revelaba de nosotros. Casi todos la han visto funcionar; muy pocos podr&iacute;an decir con rigor qu&eacute; es, c&oacute;mo produce lo que produce, ni qu&eacute; queda de humano en esa producci&oacute;n. Al usar sistemas que simulan comprender un texto, componer una imagen, decidir o equivocarse, vuelven preguntas que cre&iacute;amos reservadas a las personas: qu&eacute; distingue informaci&oacute;n de conocimiento, qu&eacute; cuenta como autor&iacute;a, qu&eacute; es una decisi&oacute;n, qu&eacute; valor tiene haber vivido una experiencia. En la conversaci&oacute;n p&uacute;blica el algoritmo retrocede y ocupan su lugar la libertad, la responsabilidad, la dignidad, la creatividad y la verdad. En los laboratorios se sigue hablando, en lo esencial, de algoritmos, datos y funciones de p&eacute;rdida. Cambi&oacute; la audiencia &mdash;y, con ella, el lenguaje&mdash; m&aacute;s que el objeto t&eacute;cnico. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> La inteligencia artificial hab&iacute;a nacido varias veces. Como problema matem&aacute;tico, con Alan Turing, en las d&eacute;cadas de 1940 y 1950, cuando la pregunta era si una m&aacute;quina pod&iacute;a pensar. Como programa de investigaci&oacute;n, en Dartmouth en 1956, cuando se acu&ntilde;&oacute; <em>artificial intelligence<\/em>. Como industria, al incrustarse en buscadores, traductores y procesos productivos. Durante d&eacute;cadas fue asunto de especialistas; despu&eacute;s sali&oacute; de los laboratorios y se volvi&oacute; un asunto humano, sin que por ello abundaran las ideas compartidas. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Algunos describen la reacci&oacute;n social ante la inteligencia artificial &mdash;y, en otro registro, la computaci&oacute;n cu&aacute;ntica&mdash; como un ciclo de p&aacute;nico (&ldquo;tecnop&aacute;nico&rdquo;, seg&uacute;n Eduardo Bertoni), regulaci&oacute;n y comprensi&oacute;n. Otros ven un esquema menos lineal: el p&aacute;nico aparece ante un poder opaco; la regulaci&oacute;n intenta gobernarlo; la comprensi&oacute;n suele llegar tarde y de manera desigual. De p&aacute;nico y normas sobran ejemplos; lo que escasea no es toda comprensi&oacute;n &mdash;sabemos sobre l&iacute;mites, sesgos, alucinaciones, datos y evaluaci&oacute;n&mdash;, sino una comprensi&oacute;n p&uacute;blica capaz de distinguir la precauci&oacute;n de la f&aacute;bula. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Toda tecnolog&iacute;a que altera qui&eacute;n puede acceder a la informaci&oacute;n reabre preguntas sobre poder, lealtad y responsabilidad. Hay precedentes. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> En el III milenio a.C., la tradici&oacute;n literaria mesopot&aacute;mica posterior atribuye a Sarg&oacute;n de Acad el recurso a mercaderes que &ldquo;exploraban las regiones&rdquo; para informarse de tierras lejanas. El Libro de Josu&eacute; (cap. 2) narra que Josu&eacute; envi&oacute; a Jeric&oacute; dos exploradores. Rahab minti&oacute; a las autoridades y los ayud&oacute; a huir: reconoci&oacute; la fuerza del invasor y negoci&oacute; la supervivencia de su casa. Le&iacute;da con categor&iacute;as modernas, es una de las primeras colaboradoras locales de las que queda memoria escrita; datar el episodio en el siglo XV a.C. es seguir el reloj interno de la Biblia, no un consenso arqueol&oacute;gico. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> En febrero de 1950 fue arrestado en el Reino Unido Klaus Fuchs, f&iacute;sico alem&aacute;n nacionalizado brit&aacute;nico. El 1 de marzo se declar&oacute; culpable de cuatro cargos por violar la <em>Official Secrets Act<\/em>: hab&iacute;a entregado informaci&oacute;n at&oacute;mica a la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica. Fue condenado a catorce a&ntilde;os; no pudo ser juzgado por alta traici&oacute;n porque, durante varios de los hechos, la URSS era aliada del Reino Unido y de Estados Unidos. Su confesi&oacute;n llev&oacute; a otros esp&iacute;as. Con reducci&oacute;n por buena conducta, sali&oacute; en libertad en junio de 1959, perdi&oacute; la nacionalidad brit&aacute;nica, se traslad&oacute; a Alemania Oriental y sigui&oacute; como f&iacute;sico nuclear hasta su muerte, en 1988. Tres episodios &mdash;colaboraci&oacute;n en una conquista, inteligencia comercial al servicio de un imperio, traici&oacute;n cient&iacute;fica en la Guerra Fr&iacute;a&mdash; causaron p&aacute;nico, exigieron regulaci&oacute;n y siguen abiertos a interpretaci&oacute;n: lealtad, delito, instrumento, drama moral. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Toda t&eacute;cnica que hace circular informaci&oacute;n a trav&eacute;s de un umbral de poder &mdash;un muro, una frontera, un laboratorio, un archivo del mundo&mdash; obliga a redefinir qui&eacute;n puede saber, qui&eacute;n responde y qu&eacute; cuenta como uso leg&iacute;timo o traici&oacute;n. El espionaje no es inteligencia artificial: aqu&eacute;l vive de la clandestinidad entre rivales; &eacute;sta se despliega a la vista y reserva la opacidad para su interior t&eacute;cnico y econ&oacute;mico. Pero ambos fuerzan la misma secuencia: alarma, regla, disputa sobre el sentido. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> La inteligencia artificial no es un esp&iacute;a. Es, como aquellos umbrales, un lugar controlado por pocos por el que pasa demasiado saber de demasiadas personas. &iquest;Qui&eacute;n habla, qui&eacute;n responde y qu&eacute; estamos dispuestos a llamar verdad? <\/p>\n<p class=\"article-text\"> El tamt&aacute;n de la intimidad perdida retorna con las historias de esp&iacute;as: prometen un culpable cuyo rostro queda velado por un umbral y un zagu&aacute;n. Volvi&oacute; con Evgeni Kaspersky; su empresa pone el apellido en un antivirus que, para proteger, debe ver casi todo. Se form&oacute; en la facultad criptogr&aacute;fica de la Escuela Superior del KGB y sirvi&oacute; como ingeniero en el Ministerio de Defensa sovi&eacute;tico. A su alrededor se articulan software privilegiado, sede bajo ley rusa, acusaciones estadounidenses y prohibiciones fundadas m&aacute;s en lo que un Estado puede exigir que en una confesi&oacute;n. El p&aacute;nico pide celda o cadalso; la regulaci&oacute;n se limita aqu&iacute; al contrato y a la arquitectura. Comprender exige no confundir una cosa con la otra: ser dato de entrenamiento o destinatario de una fluidez sin rostro no prueba intenci&oacute;n ni garantiza acierto. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> La guerra de Rusia contra Ucrania fue le&iacute;da en gran parte de Europa como una grave ruptura del orden de seguridad continental. En ese marco, el software ruso con privilegios de sistema dej&oacute; de ser un asunto solo t&eacute;cnico. A los pocos d&iacute;as se reabri&oacute; con intensidad el debate sobre Kaspersky: no porque se hubiera demostrado un implante de espionaje o malware de Estado, sino porque un antivirus opera con acceso profundo al <em>endpoint<\/em> o dispositivo, mantiene un canal persistente con el fabricante y, en un conflicto, un proveedor sujeto a la jurisdicci&oacute;n rusa puede ser coaccionado, comprometido o utilizado. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Kaspersky sostiene que procesa en centros de datos de Z&uacute;rich los archivos maliciosos o sospechosos remitidos voluntariamente por usuarios de Europa y otras regiones, y que sus productos pueden auditarse mediante an&aacute;lisis din&aacute;mico, centros de transparencia y certificaciones. Esas salvaguardas no disuelven la pregunta pol&iacute;tica. En marzo de 2022, el BSI alem&aacute;n recomend&oacute; sustituir sus soluciones; en Italia, la normativa de urgencia y la Agencia para la Ciberseguridad Nacional (ACN) empujaron a administraciones y operadores a analizar riesgos y diversificar proveedores ligados a la Federaci&oacute;n Rusa. En paralelo, el Garante para la Protecci&oacute;n de Datos Personales (GPDP) abri&oacute; una instrucci&oacute;n y pidi&oacute; a Kaspersky Lab datos sobre sus clientes italianos, el tratamiento y transferencia de datos y los requerimientos de autoridades extranjeras desde el 1 de enero de 2021. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> El expediente no trata solo de un fabricante. Abre el problema m&aacute;s amplio de la soberan&iacute;a tecnol&oacute;gica: no el metaverso de una autonom&iacute;a total &mdash;imposible en cadenas globales de silicio, nube y software&mdash;, sino la capacidad de un Estado o bloque para conocer, limitar y, llegado el caso, sustituir dependencias que atraviesan infraestructuras cr&iacute;ticas. La frontera no es &ldquo;tecnolog&iacute;a propia o extranjera&rdquo;; es qu&eacute; grado de ensa&ntilde;amiento jur&iacute;dico y de antifaz operativo resulta tolerable cuando el proveedor reside en un orden geopol&iacute;tico adverso. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> &iquest;Esp&iacute;a la m&aacute;quina de noche y de d&iacute;a, y el cantante, los m&uacute;sicos y nosotros nos jugamos la vida? Veremos, como en la rumba de Gato P&eacute;rez. Mientras tanto: &ldquo;M&uacute;sica, m&uacute;sica, m&uacute;sica, m&uacute;sica y palabras \/ Que se combinan en un di&aacute;logo \/ In&eacute;dito y profundo&rdquo;. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La inteligencia artificial dej\u00f3 de ser un asunto de laboratorios para convertirse en una tecnolog\u00eda que obliga a discutir qu\u00e9 entendemos por conocimiento, autor\u00eda, verdad, responsabilidad y poder. Entre el tecnop\u00e1nico, la regulaci\u00f3n y la soberan\u00eda tecnol\u00f3gica, el desaf\u00edo es comprender qu\u00e9 cambia cuando el saber circula por sistemas que pocos controlan y millones utilizan. 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