{"id":2833,"date":"2026-09-27T10:17:04","date_gmt":"2026-09-27T13:17:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.eldiarioar.com\/opinion\/lena-dunham-mujer-desaparece-detras-subrogante_129_13541076.html"},"modified":"2026-09-27T10:17:04","modified_gmt":"2026-09-27T13:17:04","slug":"lena-dunham-y-la-mujer-que-desaparece-detras-de-nuestra-subrogante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/?p=2833","title":{"rendered":"Lena Dunham y la mujer que desaparece detr\u00e1s de \u201cnuestra subrogante\u201d"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/3ef7bd02-4218-4d0e-848d-a72548ab9d83_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x540y79.jpg\"><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/3ef7bd02-4218-4d0e-848d-a72548ab9d83_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x540y79.jpg\" width=\"1200\" height=\"675\" alt=\"Lena Dunham y la mujer que desaparece detr\u00e1s de \u201cnuestra subrogante\u201d\"><\/p>\n<div class=\"subtitles\">\n<p class=\"subtitle\">El problema no son las razones por las que la actriz eligi\u00f3 la maternidad subrogada, sino el modo en que cuenta esa experiencia: un relato concentrado en sus emociones, sus deseos y sus compras que apenas deja lugar para la mujer que atraviesa el embarazo.<\/p>\n<\/div>\n<p class=\"article-text\"> No creo que valga la pena analizar las motivaciones por las cuales <strong>Lena Dunham<\/strong> eligi&oacute; la maternidad subrogada. Es un asunto suyo, tan personal y privado como el de cualquier persona que toma la decisi&oacute;n de tener un hijo de la manera que sea. La verdad es que no hay buenas ni malas razones para ser madre, de una forma o de otra: tampoco creo que nadie sepa del todo por qu&eacute; quiere tener un hijo. &iquest;Qu&eacute; es m&aacute;s virtuoso? &iquest;Estar enamorada? &iquest;Querer llenar un vac&iacute;o? &iquest;Tener curiosidad por una experiencia nueva? Me da exactamente igual. Por eso ya no me interesan ni me interpelan esos discursos que dicen que una persona no tiene derecho a tener un hijo; no s&eacute; ni qu&eacute; significa eso, ni es el punto. Quienes pensamos que la subrogaci&oacute;n es &eacute;ticamente cuestionable no deber&iacute;amos poner el foco ni en el derecho de hijo, ni en las buenas o malas razones para subrogar. Si la subrogaci&oacute;n est&aacute; mal porque implica un riesgo demasiado grande para la persona que atraviesa ese embarazo, y pensamos que una exposici&oacute;n de ese tipo es demasiado para que alguien tenga que hacerlo por dinero es irrelevante si alguien tiene o no &ldquo;derecho&rdquo; a un hijo: incluso si ese derecho existe, no es justificaci&oacute;n para hacer da&ntilde;o. Una persona a la que le falta un ri&ntilde;&oacute;n tiene derecho a que se haga todo lo posible para tener un brazo: y sin embargo, a nadie se le ocurrir&iacute;a que de ese derecho se deduce un derecho a quitarle un ri&ntilde;&oacute;n a alguien. Tampoco me parece demasiado interesante la discusi&oacute;n de si alguien quiere o no quiere un hijo &ldquo;con sus genes&rdquo;: uno puede querer lo que sea, el punto es qu&eacute; te deja hacer el mundo con eso, y eso va a depender de los derechos de los dem&aacute;s, no de lo noble o innoble de tus deseos.&nbsp; <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Pero lo que s&iacute; me interesa analizar, en t&eacute;rminos discursivos y hasta literarios, es el texto que Dunham public&oacute; hace unos d&iacute;as en la revista Vogue, <a href=\"https:\/\/www.vogue.com\/article\/lena-dunham-shopping-for-baby-october-2026\" target=\"_blank\" data-mrf-recirculation=\"links-noticia\" class=\"link\">mitad anuncio de nacimiento, mitad publinota de ropa de beb&eacute;<\/a>. Ni bien empec&eacute; a leerlo pens&eacute; que era algo que har&iacute;a Hanna Horvath, la protagonista par&oacute;dicamente enroscada, narcisista pero entra&ntilde;able de <em>Girls<\/em>. Solo a Hannah se le podr&iacute;a ocurrir escribir un art&iacute;culo sobre subrograci&oacute;n puenteando absolutamente cualquier duda sobre si algo tan complejo como un embarazo (y cualquier persona que atraves&oacute; problemas de salud sexual y reproductiva como cuenta Dunham tiene claro que un embarazo es complejo: no necesita experimentarlo para saberlo) deber&iacute;a ser algo que mi dinero puede comprar. No solo eso: el art&iacute;culo se trata, de hecho, de gastar cantidades vergonzosas de dinero en ropita de dise&ntilde;o para beb&eacute;s. Ni siquiera se pregunta si los miles y miles de d&oacute;lares que ella gasta en ropa de beb&eacute;s en un par de horas (no hablo de miles de d&oacute;lares en sentido metaf&oacute;rico: los vestiditos de beb&eacute; de Sonia Rykiel de los que habla en la nota cuestan como 600 d&oacute;lares, y por lo que ella misma cuenta compr&oacute; varios) no estar&iacute;an mejor usados en pagarle m&aacute;s a la mujer que le dar&aacute; lo m&aacute;s importante del mundo, esa a la que durante todo el art&iacute;culo llama &ldquo;<em>nuestra<\/em> subrogante&rdquo;. De hecho, quiz&aacute;s lo m&aacute;s extra&ntilde;o de todo sea el modo en que sutilmente va caracterizando a esa mujer en contraposici&oacute;n a ella misma. Una mujer fuerte, que se nota a la legua que sabe manejar en la nieve, a diferencia de ella misma, endeble y fr&aacute;gil. Dunham escribe tambi&eacute;n que esperaba sentirse celosa de esa mujer por ser capaz de embarazarse y parir, y termin&oacute; sinti&eacute;ndose celosa de su beb&eacute; por poder ser acunada en las entra&ntilde;as de una madre nutricia tan claramente acogedora.&nbsp; <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Ni en los sentimientos que Dunham esperaba sentir ni en los que efectivamente termin&oacute; experimentando aparecen la pena, o la incomodidad frente a la diferencia entre ellas; de hecho, las &uacute;nicas diferencias que aparecen son aquellas en las que Dunham puede ubicarse como la v&iacute;ctima, como el sujeto digno de l&aacute;stima. Ninguna menci&oacute;n al hecho de que otra mujer, para vivir una vida digna y llevar adelante su familia, tenga que emprender &ldquo;el viaje&rdquo; (as&iacute; dice Dunham que lo llaman las agencias, y as&iacute; lo llama ella) de monetizar su cuerpo. Ninguna menci&oacute;n al hecho de estar gastando en unas compritas compulsivas de ropa de beb&eacute; lo que <em>nuestra subrogante<\/em> debe ganar en un mes. No hay tampoco ninguna pregunta por qu&eacute; sentir&aacute; ella, <em>nuestra subrogante<\/em>: se sobreentiende que es irrelevante para Dunham, ser&aacute; cosa suya. Este art&iacute;culo es sobre m&iacute;: mi maternidad, mi experiencia, mis emociones, mi esperanza, mi tarjeta de cr&eacute;dito. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> No creo que Dunham con este art&iacute;culo nos haya roto el coraz&oacute;n porque pens&aacute;ramos que era alguna suerte de &iacute;cono feminista: pero creo que s&iacute; cre&iacute;amos, por lo sofisticado del retrato generacional que arm&oacute; en <em>Girls<\/em>, que ten&iacute;a una agudeza mucho m&aacute;s grande de la que demostr&oacute; para entender el egocentrismo colectivo, propio y ajeno. Si esta nota de Vogue hubiera sido un cap&iacute;tulo de <em>Girls<\/em>, ser&iacute;a un retrato brillante de una persona tan ensimismada que ni siquiera puede imaginar que semejante texto vaya a caerle mal a nadie: pero no, es un art&iacute;culo real, de una persona real, no una disecci&oacute;n inteligente y ficcional de una subjetividad absurda. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> <em>TT\/MG<\/em> <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El problema no son las razones por las que la actriz eligi\u00f3 la maternidad subrogada, sino el modo en que cuenta esa experiencia: un relato concentrado en sus emociones, sus deseos y sus compras que apenas deja lugar para la mujer que atraviesa el embarazo. No creo que valga la pena analizar las motivaciones por [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2834,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-2833","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-nacionales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2833","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2833"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2833\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2834"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2833"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2833"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2833"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}