{"id":3198,"date":"2026-10-03T00:01:57","date_gmt":"2026-10-03T03:01:57","guid":{"rendered":"https:\/\/www.eldiarioar.com\/espectaculos\/tom-cruise-une-inarritu-digger-sorprendente-antisatira-politica-probable-suicidio-artistico_129_13558507.html"},"modified":"2026-10-03T00:01:57","modified_gmt":"2026-10-03T03:01:57","slug":"tom-cruise-se-une-a-inarritu-en-digger-una-sorprendente-antisatira-politica-y-un-probable-suicidio-artistico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/?p=3198","title":{"rendered":"Tom Cruise se une a I\u00f1\u00e1rritu en &#8216;Digger&#8217;, una sorprendente antis\u00e1tira pol\u00edtica (y un probable suicidio art\u00edstico)"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/ecf6d6b3-f1ad-4256-b871-66d93b4fd2ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x997y283.jpg\"><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/ecf6d6b3-f1ad-4256-b871-66d93b4fd2ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x997y283.jpg\" width=\"1200\" height=\"675\" alt=\"Tom Cruise se une a I\u00f1\u00e1rritu en &apos;Digger&apos;, una sorprendente antis\u00e1tira pol\u00edtica (y un probable suicidio art\u00edstico)\"><\/p>\n<div class=\"subtitles\">\n<p class=\"subtitle\">El director de \u2018Birdman\u2019 recurre a la \u00faltima gran estrella de Hollywood para arremeter contra algo mucho m\u00e1s complejo que la clase pol\u00edtica estadounidense.<\/p>\n<\/div>\n<p class=\"article-text\"> La s&aacute;tira cinematogr&aacute;fica suele lidiar con dos pecados y hoy resulta especialmente f&aacute;cil estudiarlos gracias a la afluencia que viene teniendo este subg&eacute;nero en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Desde que Bong Joon-ho ganara el Oscar con <em>Par&aacute;sitos<\/em> (2019) surgieron a lo largo del mundo sofisticados ejercicios discursivos &mdash;tal es la columna vertebral de la s&aacute;tira, la narraci&oacute;n totalmente domesticada en pos de un ideario compacto&mdash;, tan capaces de conectar con la cr&iacute;tica como de que el gran p&uacute;blico, de vez en cuando, tambi&eacute;n se sienta movido a opinar. Y entonces la conversaci&oacute;n se decante por uno de estos dos pecados, condenando cualquier s&aacute;tira a ser (felizmente) discutible. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> El primer pecado es la equidistancia. Puestos a aplanar la ficci&oacute;n para emitir un mensaje &mdash;y que este mensaje parezca desafiante y resabiado, porque quien hace s&aacute;tira es ante todo gente muy inteligente&mdash;, nada mejor que atizarle a varios bandos por igual, aceptando el peligro de que todo se reduzca a un cinismo medular (y, por tanto, decantando la balanza finalmente hacia el eje conservador). Pas&oacute; con <em>Eddington <\/em>o<em> El tri&aacute;ngulo de la tristeza.<\/em> El segundo pecado es el que nos lleva a <em>Digger<\/em>. Es el de la obviedad. El que nos oblig&oacute;, en la Navidad de 2021, a criticar la machacona seguridad en s&iacute; misma que exhib&iacute;a <em>No mires arriba<\/em> de Adam McKay. Esa alerta subrayad&iacute;sima de la letal combinaci&oacute;n de estupidez humana y cambio clim&aacute;tico, tachada de &ldquo;obvia&rdquo; o &ldquo;ideol&oacute;gica&rdquo; porque todos sabemos lo que hay, no necesitamos que nadie nos lo repita.&nbsp; <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Lo sabemos, y no lo necesitamos, pero un lustro despu&eacute;s la urgencia clim&aacute;tica permanece imparable. Y siguen llegando las s&aacute;tiras obvias, s&aacute;tiras como <em>Digger<\/em>. Los esperp&eacute;nticos tr&aacute;ilers mostraron a Tom Cruise caracterizado como un magnate del petr&oacute;leo anciano &mdash;si bien ir&oacute;nicamente cercano a la verdadera edad de la estrella, 64 a&ntilde;itos&mdash;, haciendo frente junto a &eacute;lites pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas estadounidenses a una cat&aacute;strofe medioambiental de la que es responsable. Digger Rockwell y sus contertulios son personajes muy caricaturizados, al estilo <em>Dr. Ins&oacute;lito o: c&oacute;mo aprend&iacute; a dejar de preocuparme y amar la bomba<\/em>. Solo que en 2026, bueno, tampoco se diferencian mucho de la clase pol&iacute;tica realmente existente. <\/p>\n<figure class=\"embed-container embed-container--type-youtube ratio\">\n window.marfeel.cmd.push([&#8216;multimedia&#8217;, function(multimedia) { multimedia.initializeItem(&#8216;yt-xU2jWSsaWY0-1624&#8217;, &#8216;youtube&#8217;, &#8216;xU2jWSsaWY0&#8217;, document.getElementById(&#8216;yt-xU2jWSsaWY0-1624&#8217;)); }]);<br \/>\n  <\/figure>\n<p class=\"article-text\"> As&iacute; que la suspicacia se mantiene. Lo grotesco del planteamiento de <em>Digger<\/em>, lo obvio, remite a cierta amarga frase de <em>No Other Land,<\/em> el documental dedicado al <em>apartheid<\/em> de Cisjordania acometido por el Estado de Israel. &ldquo;La gente ve algo, se conmueve, &iquest;y luego qu&eacute;?&rdquo;, se preguntaba uno de los directores. Podr&iacute;a adaptarse esta pregunta a la cuesti&oacute;n de la s&aacute;tira. &ldquo;La gente ve algo, se r&iacute;e, se siente muy inteligente, &iquest;y luego qu&eacute;?&rdquo;. Y pasa lo mismo, que la respuesta es difusa (&iquest;un Oscar a Mejor documental, quiz&aacute;?). Esa respuesta es justo la que preocupa a <strong>Alejandro Gonz&aacute;lez I&ntilde;&aacute;rritu<\/strong>. <\/p>\n<h2 class=\"article-text\">Tom Cruise y los peligros del cine de autor<\/h2>\n<p class=\"article-text\"> <em>Digger<\/em> no solucionar&aacute; los problemas del mundo. Es decir, a poco que se vieran los tr&aacute;ilers &mdash;no se puede insistir lo suficiente en lo insoportables que son&mdash;, nadie en su sano juicio habr&iacute;a alumbrado esta esperanza, pero la cuesti&oacute;n es que no lo va a hacer en la misma medida que no lo hizo, el a&ntilde;o pasado, <em>Una batalla tras otra<\/em> de Paul Thomas Anderson. Como <em>Digger<\/em>, fue la apuesta oto&ntilde;al de Warner Bros. para el Oscar salt&aacute;ndose festivales europeos y, como <em>Digger<\/em>, parodiaba a la c&uacute;pula filofascista que hoy gobierna EE.UU. Hubo quien se quej&oacute; de que ninguno de los ac&oacute;litos de Trump, o del ICE, podr&iacute;an sentirse molestos por esta r&eacute;plica propia de dibujos animados. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Es lo que suele pasar. De forma an&aacute;loga a c&oacute;mo en Espa&ntilde;a Torrente se burla de la ultraderecha con la complicidad de la ultraderecha, las cosas en EE.UU. alcanzan un punto en que el circo de <em>Digger <\/em>parece superfluo, incluso funcional al poder. Aunque podemos valorar el ingenio de I&ntilde;&aacute;rritu fichando a un Cruise reci&eacute;n liberado de la saga <em>Misi&oacute;n imposible<\/em> y con inquietudes por volver al cine de autor &mdash;inquietudes que el inminente descalabro de <em>Digger<\/em> evaporar&aacute; r&aacute;pidamente, por eso ya se anunci&oacute; que a continuaci&oacute;n har&aacute; una secuela de <em>D&iacute;as de trueno<\/em>&mdash;, presto a jugar con su imagen medi&aacute;tica. Volviendo (no nos alejamos de PTA) al Frank que abanderaba la prehistoria del movimiento incel en <em>Magnolia<\/em>. <em>Digger<\/em>, en efecto, es una caricatura del hombre heterosexual. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Un reflejo deforme de Ethan Hunt y el propio Cruise, que en esta pel&iacute;cula toma pie a partir de un grueso destilado de la petromasculinidad. Este concepto lo teoriz&oacute; Cara Daggett all&aacute; por 2018 y apunta a la afinidad del var&oacute;n por los combustibles f&oacute;siles para preservar una imagen de poder hegem&oacute;nico. Que puede concretarse en coches muy r&aacute;pidos o, caso de<em> Digger,<\/em> en la obsesi&oacute;n f&aacute;lica por perforar la tierra y extraer petr&oacute;leo. Es en lo que se especializ&oacute; el protagonista del film, lo que justifica su arrogancia y negligencia, y no se trata de un retrato especialmente original. Todos los millonarios de hoy d&iacute;a, sin importar el gremio, tienen algo de Digger Rockwell. <\/p>\n<figure class=\"ni-figure\">  <!--[if IE 9]&gt; <video style=\"display: none\">&lt;![endif]-->       <!--[if IE 9]&gt;<\/video>&lt;![endif]--> <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/c760e7b1-cdfa-423a-b01c-7e0322e0ea1f_16-9-aspect-ratio_default_1152418.jpg\" alt=\"No parece probable que Cruise vaya a ganar el Oscar\"><figcaption class=\"image-footer\"> <span class=\"title\"> No parece probable que Cruise vaya a ganar el Oscar <\/span> <\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"article-text\"> Podemos reconocer asimismo la &uacute;nica brizna de humanidad que matiza al personaje de Cruise: el absurdo empe&ntilde;o en mantener con vida a su gata Maggie, animal esquel&eacute;tico y agonizante al que los primeros minutos de <em>Digger<\/em> prestan una agotadora atenci&oacute;n. <strong>&iquest;No es algo parecido a la obsesi&oacute;n que Javier Milei tiene por su perro muerto, Conan?<\/strong> Porque todo en la pel&iacute;cula funciona as&iacute;. Todo es obvio y zafio, encadenando hipot&eacute;ticos chistes a un ritmo atroz que convierten la primera media hora de <em>Digger<\/em> en una experiencia de delirante incomodidad, intensificando el desagrado hasta que algo sucede e I&ntilde;&aacute;rritu ense&ntilde;a sus verdaderas cartas. Parece que&hellip; &iquest;esa era la idea? <\/p>\n<p class=\"article-text\"> No conviene detallar en qu&eacute; consiste el giro &mdash;es una pena que la pel&iacute;cula vaya a ser tal fracaso porque la campa&ntilde;a promocional de Warner fue mod&eacute;lica&mdash;, aunque s&iacute; podemos dejar caer que <em>Digger<\/em>, finalmente, se parece m&aacute;s a trabajos previos de I&ntilde;&aacute;rritu estilo <em>Birdman<\/em> o <em>Bardo<\/em> que a una s&aacute;tira de Kubrick sobre la Guerra Fr&iacute;a. Lo que busca el director, con una gran audacia posibilitada por su condici&oacute;n de infiltrado mexicano en Hollywood &mdash;la locura de Digger solo se le podr&iacute;a haber ocurrido a un forastero&mdash;, es aferrarse a la estridente distancia que estas im&aacute;genes conjuraron&nbsp;frente a la audiencia, y pasar a cuestionar los mecanismos del tipo de ficci&oacute;n que cre&iacute;amos estar presenciando. El resultado, por otra parte, tampoco mejora excesivamente desde entonces. <\/p>\n<h2 class=\"article-text\">El coraz&oacute;n de la s&aacute;tira<\/h2>\n<p class=\"article-text\"> &iquest;C&oacute;mo podr&iacute;a hacerlo? La propuesta de I&ntilde;&aacute;rritu pasa primero por entregarnos la plasmaci&oacute;n m&aacute;s estereotipada de un tipo de cine que debe considerar pol&iacute;ticamente in&uacute;til &mdash;donde no solo irrita Cruise con largos discursos que parecen parodiar las escenas susceptibles de dar Oscars, sino tambi&eacute;n un John Goodman pasad&iacute;simo como presidente estadounidense&mdash;, para de forma progresiva cuestionar sus l&oacute;gicas internas. Desvelando las imposturas y facilidades que tantos cineastas antes que &eacute;l emplearon a lo grande. Como I&ntilde;&aacute;rritu (pese a estos desv&iacute;os discursivos) comparte megaloman&iacute;a con muchos de ellos, <em>Digger<\/em> sigue siendo irregular y excesiva de principio a fin, con un desarrollo narrativo de lo m&aacute;s caprichoso y un desnortado planteamiento esc&eacute;nico. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Igualmente, si se ponen en primer plano las intenciones y las estrategias que las envuelven, cuesta mucho no hallar en <em>Digger<\/em> una pel&iacute;cula valiosa, quiz&aacute; bastante m&aacute;s que las propuestas de los Anderson, los &Ouml;stlund y los McKay de turno. Porque I&ntilde;&aacute;rritu, ah&iacute; donde lo vemos y sin mayor inter&eacute;s por adscribirse a sucesos de actualidad, se est&aacute; proyectando con todo este distanciamiento kamikaze al proyecto marxista que inaugurara Bertolt Brecht hace un siglo, seg&uacute;n el temor que le inspiraban las recompensas afectivas de la representaci&oacute;n teatral. Brecht tem&iacute;a que los poderes consustanciales a la ficci&oacute;n &mdash;la inmersi&oacute;n, la empat&iacute;a, la relajaci&oacute;n, la diversi&oacute;n&mdash; disolvieran una vocaci&oacute;n pol&iacute;tica que a su juicio deb&iacute;a guiar la lucha de clases e iluminar la emancipaci&oacute;n humana.&nbsp; <\/p>\n<figure class=\"ni-figure\">  <!--[if IE 9]&gt; <video style=\"display: none\">&lt;![endif]-->       <!--[if IE 9]&gt;<\/video>&lt;![endif]--> <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/aac40933-057c-405e-b299-f1660e5f5e31_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg\" alt=\"Imagen promocional de &apos;Digger&apos;\"><figcaption class=\"image-footer\"> <span class=\"title\"> Imagen promocional de &#039;Digger&#039; <\/span> <\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"article-text\"> Cambiando la obra dram&aacute;tica por la s&aacute;tira nos topamos sistem&aacute;ticamente con equivalencias, pruebas de que los temores de Brecht estaban plenamente fundados y de que el p&uacute;blico era en efecto susceptible de ser despolitizado a trav&eacute;s de la ficci&oacute;n. En este trasvase drama-s&aacute;tira la empat&iacute;a dar&iacute;a paso a la admiraci&oacute;n est&eacute;tica por los trajes de los personajes de <em>Succession<\/em> y la diversi&oacute;n se transformar&iacute;a en un sentimiento de superioridad ante espantajos monol&iacute;ticos como Digger. Todo de cara a un conformismo final, el conformismo de los finales felices y las conclusiones categ&oacute;ricas. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Puesto que <em>Digger<\/em> se niega a todo esto, la propuesta es rigurosamente anticlim&aacute;tica, radicalmente antisatisfactoria. I&ntilde;&aacute;rritu, con una actitud francamente admirable, se resigna a trav&eacute;s de las sobreactuaciones y la m&uacute;sica atronadora a no dejar contento a nadie, a expulsar a la gente, a negarles las c&oacute;modas catarsis de la ficci&oacute;n e incluso a reflexionar verbalmente sobre ello &mdash;la duda de si Digger se merece ser caricaturizado hasta este punto llega a formularse expl&iacute;citamente&mdash; mientras afronta con resignaci&oacute;n el precio de ponerse <em>brechtiano<\/em> con un medio (el cine y, a&uacute;n peor, el cine de Hollywood que abandera su actor protagonista) que no podr&iacute;a ser menos af&iacute;n al mismo. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> El precio es, volvemos a ello, el fracaso. La incomprensi&oacute;n, la irritaci&oacute;n. El aburrimiento, del que a medida que encadena vueltas de tuerca no llega a librarse <em>Digger<\/em> (incluso si decidimos re&iacute;rle las gracias). Todo vale en pos de la gran conclusi&oacute;n a la que lleg&oacute; I&ntilde;&aacute;rritu tras unos cuantos a&ntilde;os&nbsp;donde las crisis mundiales compartieron espacio con m&aacute;s s&aacute;tiras que nunca. La conclusi&oacute;n es que, sean cuales sean sus pecados espec&iacute;ficos, la s&aacute;tira siempre va a ser un consuelo. Y con consuelo no vamos a ning&uacute;n lado. No estamos yendo a ning&uacute;n lado.&nbsp; <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El director de \u2018Birdman\u2019 recurre a la \u00faltima gran estrella de Hollywood para arremeter contra algo mucho m\u00e1s complejo que la clase pol\u00edtica estadounidense. La s&aacute;tira cinematogr&aacute;fica suele lidiar con dos pecados y hoy resulta especialmente f&aacute;cil estudiarlos gracias a la afluencia que viene teniendo este subg&eacute;nero en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Desde que Bong Joon-ho [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3199,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-3198","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-nacionales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3198","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3198"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3198\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3199"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3198"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3198"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3198"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}