{"id":3651,"date":"2026-10-10T00:02:02","date_gmt":"2026-10-10T03:02:02","guid":{"rendered":"https:\/\/www.eldiarioar.com\/mundo\/espana-encamina-huelga-general-ofensiva-estallido-social-crisis-vivienda_1_13576840.html"},"modified":"2026-10-10T00:02:02","modified_gmt":"2026-10-10T03:02:02","slug":"espana-se-encamina-a-una-huelga-general-a-la-ofensiva-por-el-estallido-social-de-la-crisis-de-la-vivienda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/?p=3651","title":{"rendered":"Espa\u00f1a se encamina a una huelga general \u201ca la ofensiva\u201d por el estallido social de la crisis de la vivienda"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/3402e011-9608-4886-9ebc-e67da053ca86_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1027y513.jpg\"><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/3402e011-9608-4886-9ebc-e67da053ca86_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1027y513.jpg\" width=\"1200\" height=\"675\" alt=\"Espa\u00f1a se encamina a una huelga general \u201ca la ofensiva\u201d por el estallido social de la crisis de la vivienda\"><\/p>\n<div class=\"subtitles\">\n<p class=\"subtitle\">El 11 de noviembre, la poblaci\u00f3n trabajadora est\u00e1 llamada a secundar un paro de 24 horas at\u00edpico, impulsado desde la calle, que pide parar el pa\u00eds por el mayor problema social de Espa\u00f1a <\/p>\n<\/div>\n<p class=\"article-text\"> La <strong>primera gran huelga general de Espa&ntilde;a en los &uacute;ltimos 14 a&ntilde;os <\/strong>no va a protestar contra una reforma laboral, ni contra recortes de pensiones o la precarizaci&oacute;n del empleo. Tampoco ha requerido del impulso de los sindicatos para lograr esa llama de movilizaci&oacute;n que permite su convocatoria, sino que multitudes en todo el pa&iacute;s congregadas por el Sindicato de Inquilinas han clamado en las calles &ldquo;&iexcl;a la huelga general!&rdquo; a las organizaciones de trabajadores. Es<strong> una huelga at&iacute;pica<\/strong>, resultado de un estallido social, del mayor problema del pa&iacute;s que d&iacute;a a d&iacute;a ha ido lastrando en silencio a millones de personas, pero que dinamit&oacute; con una chispa. <strong>Esa chispa tiene nombre y apellidos: <\/strong><a href=\"https:\/\/www.eldiarioar.com\/mundo\/maricarmen-mujer-prendio-revuelta-vivienda-espana-precipito-elecciones_1_13570853.html\" data-mrf-recirculation=\"links-noticia\" class=\"link\"><strong>Maricarmen Abascal Mart&iacute;n.<\/strong><\/a><strong>&nbsp;<\/strong> <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Desaloj&aacute;da en camilla a sus 87 a&ntilde;os, la expulsi&oacute;n de Maricarmen de su hogar de toda una vida se convirti&oacute; en la gota que colm&oacute; un vaso de malestar social acumulado desde hace a&ntilde;os por el aumento sostenido del precio de la vivienda. <a href=\"https:\/\/www.eldiarioar.com\/mundo\/falta-viviendas-desalojos-espana-desatan-crisis-presionan-pactar-medidas-urgentes_1_13541148.html\" data-mrf-recirculation=\"links-noticia\" class=\"link\">Especialmente, de los alquileres.<\/a> El hartazgo de la poblaci&oacute;n de un mercado &ndash;a menudo desbocado&ndash; que negocia con un bien de primera necesidad: una casa para vivir.&nbsp; <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Y &ldquo;la chispa&rdquo; que salt&oacute; con esta dura imagen de lo que es un desalojo, de las vidas detr&aacute;s de esa palabra, se inflam&oacute; de manera definitiva cuando el Gobierno llev&oacute; de urgencia al Parlamento<a href=\"https:\/\/www.eldiarioar.com\/mundo\/espana-acuerda-prohibir-desalojos-2030-decreto-alquileres-sean-tiempo-indefinido_1_13547785.html\" data-mrf-recirculation=\"links-noticia\" class=\"link\"> dos decretos de vivienda <\/a>con varias medidas para limitar la especulaci&oacute;n y evitar la expulsi&oacute;n de personas vulnerables y la derecha de PP, Vox y Junts los tumbaron. &ldquo;Verg&uuml;enza&rdquo;, gritaban cientos de personas fuera del Congreso. Pero tambi&eacute;n &ldquo;huelga general&rdquo;.&nbsp; <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Porque el &lsquo;basta ya&rsquo; de la crisis de la vivienda tom&oacute; las calles de manera masiva, incluso replicando las acampadas del 15M en plazas tan simb&oacute;licas como la Puerta del Sol de Madrid. Pero exig&iacute;a m&aacute;s. &ldquo;Que no haya ni una Maricarmen m&aacute;s&rdquo;, gritaban. Un cambio real.&nbsp; <\/p>\n<p class=\"article-text\"> En este contexto, <a href=\"https:\/\/www.eldiarioar.com\/mundo\/pedro-sanchez-presidente-espana-hora-parlamento-parezca-calle-no-viven-pisos-lujo_1_13574862.html\" data-mrf-recirculation=\"links-noticia\" class=\"link\">Pedro S&aacute;nchez ha dado el paso pol&iacute;tico de adelantar las elecciones generales<\/a>, y los sindicatos han abrazado el reclamo social de un paro general por la vivienda, que ser&aacute; el mi&eacute;rcoles 11 de noviembre y que ha logrado la uni&oacute;n de las centrales mayoritarias de trabajadores (CCOO y UGT), claves para que una iniciativa as&iacute; pueda tener m&uacute;sculo en todo el pa&iacute;s, as&iacute; como otras muchas organizaciones m&aacute;s minoritarias (CGT, Cobas, Solidaridad Obrera) y sindicatos regionales de gran peso (CIG, ELA, LAB), entre otras.&nbsp; <\/p>\n<p class=\"article-text\"> <strong>Ser&aacute; una huelga general con un gobierno saliente y elecciones generales en unos d&iacute;as, otra anomal&iacute;a m&aacute;s de este paro at&iacute;pico.<\/strong> En la patronal, critican que es una huelga &ldquo;pol&iacute;tica&rdquo; y, por ello, que puede ser ilegal (algo que choca con multitud de precedentes de paros &ldquo;mixtos&rdquo;, con carga pol&iacute;tica pero tambi&eacute;n laboral, algunos avalados por la justicia). En cualquier caso, los empresarios la consideran ileg&iacute;tima, por afectar a su actividad cuando consideran que no son parte del problema y que, de hecho, tambi&eacute;n lo sufren, especialmente los peque&ntilde;os empresarios y aut&oacute;nomos. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Frente a quienes intentan situar a los &ldquo;culpables&rdquo; de este paro en un peque&ntilde;o grupo (como la oposici&oacute;n pol&iacute;tica), los convocantes sostienen que a la huelga que no le faltan responsables ni agentes interpelados. Lo son todos aquellos con capacidad de acci&oacute;n ante el problema de la vivienda. Y son muchos, desde el pr&oacute;ximo Gobierno, las fuerzas pol&iacute;ticas que concurren a las elecciones y sus representantes que se sentar&aacute;n en el Parlamento, as&iacute; como las administraciones de las Comunidades Aut&oacute;nomas y los poderes econ&oacute;micos y empresariales.&nbsp;Tambi&eacute;n, &ldquo;este Gobierno, por arrastrar los pies&rdquo; con el problema de la vivienda, denuncian en el Sindicato de Inquilinas. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> &ldquo;En general, en democracia las huelgas generales se han convocado para frenar ataques, para defendernos. Hoy estamos ante una huelga general a la ofensiva, como sucede en la negociaci&oacute;n colectiva, para situar en las negociaciones las reivindicaciones de los trabajadores.&nbsp;Es diferente, heterodoxa, que interpela a mucha gente, al gobierno actual, al posible gobierno futuro, a las comunidades aut&oacute;nomas, pero claramente tambi&eacute;n a las organizaciones empresariales&rdquo;, analiza Carlos Guti&eacute;rrez, de la secretar&iacute;a de Estudios de CCOO. <\/p>\n<h2 class=\"article-text\">Conversaciones sobre la huelga &ldquo;desde marzo&rdquo;<\/h2>\n<p class=\"article-text\"> Aunque la huelga general del 11-N se ha precipitado por el contexto, no es una improvisaci&oacute;n ni surge de la nada en las &uacute;ltimas semanas, precisan desde el Sindicato de Inquilinas y los sindicatos mayoritarios.&nbsp;&nbsp; <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Si Maricarmen no hubiera sido desalojada, seguramente no habr&iacute;a una huelga general en Espa&ntilde;a el pr&oacute;ximo 11 de noviembre, ni unas elecciones el 29. Y, lo que es mucho m&aacute;s doloroso, tal vez no estar&iacute;a hoy muerta. Sin duda, no habr&iacute;a fallecido en las mismas circunstancias.&nbsp; <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Pero Maricarmen fue desalojada el 23 de septiembre &ldquo;y se hizo evidente que esto no pod&iacute;a esperar m&aacute;s&rdquo;, explica Carmen Arcarazo, miembro del Sindicato de Inquilinas en Catalunya y parte de la Confederaci&oacute;n estatal. Este movimiento por el derecho a la vivienda llevaba &ldquo;meses&rdquo; en conversaciones con &ldquo;much&iacute;simos sindicatos laborales&rdquo; para dar el salto a una huelga general por la vivienda.&nbsp; <\/p>\n<figure class=\"ni-figure\">  <!--[if IE 9]&gt; <video style=\"display: none\">&lt;![endif]-->       <!--[if IE 9]&gt;<\/video>&lt;![endif]--> <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/1a3deff1-618b-4588-ab14-e008397420e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg\" alt=\"Marcha por Maricarmen desde la Puerta del Sol de Madrid. \"><figcaption class=\"image-footer\"> <span class=\"title\"> Marcha por Maricarmen desde la Puerta del Sol de Madrid. <\/span> <\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"article-text\"> El Sindicato de Inquilinas ha buscado, no solo llenar las calles y plazas, sino utilizar una herramienta cl&aacute;sica de protesta laboral como es la huelga para su causa. Ya lo hizo el movimiento feminista en 2018, con el desborde en las calles de la lucha por la igualdad de las mujeres, que dio el paso de un paro laboral, &ldquo;de cuidados&rdquo; y de consumo a nivel nacional.&nbsp;Sin embargo, en esa ocasi&oacute;n, los sindicatos mayoritarios solo convocaron paros parciales. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> &ldquo;Somos muy conscientes de que es muy dif&iacute;cil atajar las causas del problema y conseguir medidas constantes que puedan hacer fuerte a la especulaci&oacute;n y que tengan en contra a las grandes &eacute;lites pol&iacute;ticas, de las que forman parte la patronal inmobiliaria. Nos enfrentamos contra gigantes&rdquo;, resume Arcarazo, as&iacute; que &ldquo;para ganar, para que las medidas sean realidad, hac&iacute;a falta un bloque mucho m&aacute;s amplio&rdquo;.&nbsp; <\/p>\n<p class=\"article-text\"> &ldquo;Llevamos hablando con el Sindicato de Inquilinas desde marzo&rdquo;, explican desde CCOO. Durante meses, la posibilidad de la huelga general &ndash;o de paros parciales y otros tipos de movilizaci&oacute;n&ndash; estaba sobre la mesa, aunque algunas organizaciones de trabajadores ten&iacute;an m&aacute;s dudas sobre el contexto necesario para este tipo de iniciativas.&nbsp; <\/p>\n<p class=\"article-text\"> El contexto, por desgracia, lleg&oacute; de la manera m&aacute;s dram&aacute;tica posible, pero es en realidad mucho m&aacute;s amplio y con ingredientes previos esenciales, consideran en CCOO y UGT. Los sindicatos se&ntilde;alan al contexto socioecon&oacute;mico y laboral en Espa&ntilde;a que, en un momento de bonanza, mantiene, sin embargo, una conversaci&oacute;n constante sobre qu&eacute; salarios no dan para vivir. O que reflexiona por qu&eacute; las mejoras de la macroeconom&iacute;a &ndash;en las que Espa&ntilde;a destaca en el panorama internacional&ndash; no llegan en algunos casos a los hogares.&nbsp; <\/p>\n<p class=\"article-text\"> En muchos de esos an&aacute;lisis, la respuesta principal es el elevado costo de vivienda, junto a los bajos salarios, y as&iacute; lo llevan interpretando desde hace a&ntilde;os en los sindicatos de trabajadores, que incorporan cada vez m&aacute;s la problem&aacute;tica de la vivienda a sus reivindicaciones y protestas. En la propuesta sindical de CCOO y UGT para el futuro Acuerdo estatal de negociaci&oacute;n colectiva con la patronal (AENC), &ldquo;dentro del cap&iacute;tulo salarial hay una &lsquo;cl&aacute;usula vivienda&rsquo;, con complementos salariales y di&aacute;logo social en las comunidades y sectores con mayor tensi&oacute;n residencial&rdquo;, recuerda Fernando Luj&aacute;n, vicesecretario general de Pol&iacute;tica Sindical de UGT.&nbsp; <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Todo eso, es tambi&eacute;n el caldo de cultivo que ha llevado a un paro nacional el pr&oacute;ximo 11 de noviembre, destacan en las centrales mayoritarias de trabajadores.&nbsp; <\/p>\n<h2 class=\"article-text\">&ldquo;Parar el pa&iacute;s&rdquo; 14 a&ntilde;os despu&eacute;s<\/h2>\n<p class=\"article-text\"> Con el acuerdo de m&uacute;ltiples fuerzas sindicales y la fecha en el horizonte, &ldquo;ahora toca parar el pa&iacute;s&rdquo;, dice Carmen Arcarazo. &ldquo;Es muy emocionante&rdquo;, reconoce la activista por la vivienda, pero tambi&eacute;n un reto.&nbsp;&ldquo;Hace muchos a&ntilde;os que no hay una gran huelga general en este pa&iacute;s&rdquo;, recuerda la portavoz del Sindicato de Inquilinas. En concreto 14 a&ntilde;os, desde&nbsp;la &uacute;ltima celebrada en 2012 contra los recortes y las pol&iacute;ticas de austeridad del Gobierno de Mariano Rajoy. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Una vez se han decidido a hacer el paro general, y con algo m&aacute;s de un mes de plazo, los sindicatos implicados est&aacute;n activando sus maquinarias para impulsar la huelga en los centros de trabajo de todo el pa&iacute;s. Para ello, se articular&aacute;n asambleas, comit&eacute;s de huelga, as&iacute; como reuniones en &ldquo;los barrios, facultades y centros de estudios&rdquo;, dicen en el movimiento de vivienda. <\/p>\n<figure class=\"ni-figure\">  <!--[if IE 9]&gt; <video style=\"display: none\">&lt;![endif]-->       <!--[if IE 9]&gt;<\/video>&lt;![endif]--> <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/623197c3-a565-4ca4-9239-27afc9b33da9_16-9-aspect-ratio_default_1153002.jpg\" alt=\"Manifestaci\u00f3n por la vivienda en Madrid convocada por el Sindicato de Inquilinas.\"><figcaption class=\"image-footer\"> <span class=\"title\"> Manifestaci\u00f3n por la vivienda en Madrid convocada por el Sindicato de Inquilinas. <\/span> <\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"article-text\"> Una de las principales inc&oacute;gnitas es si esas proclamas en favor de la huelga general en las manifestaciones se transformar&aacute;n en un gran paro laboral. Si secundar&aacute;n la medida los j&oacute;venes, principales afectados por el precio de los alquileres, pero tambi&eacute;n los trabajadores de mayor edad, el grueso del mercado laboral y donde hay m&aacute;s propietarios. &ldquo;Por sus hijos&rdquo;, como ha afirmado el l&iacute;der de UGT, Pepe &Aacute;lvarez, pero tambi&eacute;n por s&iacute; mismos ante un problema estructural que no se compartimenta exclusivamente en la poblaci&oacute;n m&aacute;s joven, como sucede en muchos casos de divorcios, pone como ejemplo Unai Sordo, secretario general de CCOO. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> M&aacute;s all&aacute; de las cifras de seguimiento, como ocurri&oacute; con la huelga feminista de 2018, hay quien ve en la propia convocatoria gran parte del &eacute;xito de la iniciativa. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> &ldquo;Lo que est&aacute; pasando es hist&oacute;rico. No solo porque todos los sindicatos importantes han convocado la huelga, sino porque se une tambi&eacute;n a la organizaci&oacute;n sindical de vivienda. Es una uni&oacute;n muy significativa, de las dos principales opresiones de la clase trabajadora en estos momentos: la ejercida por los empresarios, que pagan salarios muy bajos, y por los caseros, que cobran unos alquileres demasiado altos&rdquo;, destaca Carmen Arcarazo (Sindicato de Inquilinas). <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 11 de noviembre, la poblaci\u00f3n trabajadora est\u00e1 llamada a secundar un paro de 24 horas at\u00edpico, impulsado desde la calle, que pide parar el pa\u00eds por el mayor problema social de Espa\u00f1a La primera gran huelga general de Espa&ntilde;a en los &uacute;ltimos 14 a&ntilde;os no va a protestar contra una reforma laboral, ni contra [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3652,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-3651","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-nacionales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3651","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3651"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3651\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3652"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3651"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3651"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3651"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}