{"id":3653,"date":"2026-10-10T00:02:02","date_gmt":"2026-10-10T03:02:02","guid":{"rendered":"https:\/\/www.eldiarioar.com\/mundo\/abdula-salio-vivo-morgue-ataque-israeli-le-amputo-piernas-quiero-olvidar-paso_1_13576818.html"},"modified":"2026-10-10T00:02:02","modified_gmt":"2026-10-10T03:02:02","slug":"abdula-nabhan-el-hombre-que-salio-vivo-de-la-morgue-en-gaza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/?p=3653","title":{"rendered":"Abdul\u00e1 Nabhan, el hombre que sali\u00f3 vivo de la morgue en Gaza"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/283adcb1-e59a-4d68-90af-8ec98d1cdbde_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg\"><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/283adcb1-e59a-4d68-90af-8ec98d1cdbde_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg\" width=\"1200\" height=\"675\" alt=\"Abdul\u00e1 Nabhan, el hombre que sali\u00f3 vivo de la morgue en Gaza\"><\/p>\n<div class=\"subtitles\">\n<p class=\"subtitle\">Este hombre palestino result\u00f3 gravamente herido en un bombardeo israel\u00ed contra Gaza en 2024 y perdi\u00f3 las dos piernas. Es una de las miles de personas que viven con alguna amputaci\u00f3n en la Franja desde que Israel comenz\u00f3 su guerra de castigo hace justo tres a\u00f1os<\/p>\n<p class=\"subtitle\">Antes y despu\u00e9s &#8211; Nuevas im\u00e1genes de Google Maps muestran c\u00f3mo qued\u00f3 Gaza arrasada por Israel\n<\/p>\n<\/div>\n<p class=\"article-text\"> Abdul&aacute; Nabhan ten&iacute;a 31 a&ntilde;os cuando su vida cambi&oacute; por completo tras sufrir un bombardeo israel&iacute;. A su llegada al hospital, estaba en un estado muy grave, sangraba mucho y perdi&oacute; el conocimiento. En medio de la gran cantidad de v&iacute;ctimas y el caos, los m&eacute;dicos desbordados lo examinaron r&aacute;pidamente y pensaron que estaba muerto, cuenta. &ldquo;Me pusieron en la heladera [de la morgue]&rdquo;, afirma. &ldquo;Me qued&eacute; dentro de la heladera dos d&iacute;as&rdquo;. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Sin embargo, cuando recuerda ese episodio, no habla del bombardeo que casi le cost&oacute; la vida, sino del hambre. Era mayo de 2024 y en el norte de Gaza era dif&iacute;cil conseguir algo para llevarse a la boca debido al asedio de Israel, que durante varios periodos aisl&oacute; por completo y castig&oacute; duramente la parte septentrional de la Franja: la comida escaseaba y los precios estaban en niveles nunca antes vistos. Un kilo de az&uacute;car costaba 500 o 600 s&eacute;quels (entre 140 y 170 euros), recuerda Nabhan. &ldquo;La gente buscaba un bocado, cualquier cosa que pudiera ayudarles a sobrevivir&rdquo;. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> La familia de Nabhan hab&iacute;a abandonado Yabalia, en el norte de Gaza, como otras muchos miles de personas tras la invasi&oacute;n de las tropas israel&iacute;es. A finales de mayo, cuando se difundi&oacute; la noticia de que los militares se hab&iacute;an retirado de partes de Yabalia, &eacute;l decidi&oacute; regresar con su madre y un amigo para comprobar en qu&eacute; condiciones estaba la vivienda familiar: &ldquo;Fuimos a ver la casa y a buscar cualquier cosa que nos ayudara a sobrevivir&rdquo;, relata. El edificio hab&iacute;a sido completamente destruido. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Su madre se qued&oacute; atr&aacute;s inspeccionando lo que quedaba del lugar, mientras que Nabhan caminaba en medio de los escombros con otros residentes. Vio como un dron lanz&oacute; un disparo de advertencia y, a continuaci&oacute;n, dos cazabombarderos atacaron la zona, explica Nabhan, que no recuerda lo que ocurri&oacute; despu&eacute;s. Se despert&oacute; y su pierna derecha estaba completamente destrozada: &ldquo;Mi pierna estaba hecha pedazos, no pod&iacute;a ni mirarla. No dejaba de gritar pidiendo una ambulancia&rdquo;. Pero ninguna ambulancia pudo llegar. El lugar se hab&iacute;a convertido en inaccesible por los ataques y varias personas lo transportaron en un carro tirado por un burro hasta el Hospital de Al Ahli. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Abdul&aacute; Nabhan es una de las m&aacute;s de 5.000 personas que han sufrido amputaciones en Gaza desde el comienzo del genocidio, hace ahora tres a&ntilde;os. En palabras de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud, alrededor de un cuarto de todos los heridos de guerra en Gaza (m&aacute;s de 175.000) tienen &ldquo;heridas que han cambiado sus vidas para siempre&rdquo;. <\/p>\n<h2 class=\"article-text\">Volver a nacer<\/h2>\n<p class=\"article-text\"> A partir de su llegada al centro hospitalario en Ciudad de Gaza, dio comienzo otra historia terror&iacute;fica. Abadul&aacute; recuerda que durante los dos d&iacute;as que estuvo en la morgue entre muertos, permaneci&oacute; inconsciente casi todo el tiempo por lo mucho que hab&iacute;a sangrado. En los momentos en los que se despertaba, intentaba pedir auxilio y llamar la atenci&oacute;n del personal sanitario, pero ese esfuerzo le hac&iacute;a perder la consciencia de nuevo. Fue cuando los m&eacute;dicos depositaron nuevos cuerpos en la morgue tras otro bombardeo letal cuando Nabhan consigui&oacute; gritar y que se dieran cuenta de que estaba vivo en medio de los cad&aacute;veres. Abrieron la heladera y lo encontraron. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> &ldquo;Por eso digo que esa fecha se convirti&oacute; en la de mi cumplea&ntilde;os&rdquo;, cuenta. Pero tras resucitar, le amputaron una pierna y supo que su madre hab&iacute;a fallecido en el mismo ataque en el que &eacute;l result&oacute; herido. &ldquo;Perd&iacute; mi pierna, perd&iacute; mi casa, perd&iacute; a mi madre&hellip; pero sobreviv&iacute;&rdquo;. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Nabhan sobrevivi&oacute;, pero empez&oacute; otro calvario. El tratamiento fue largo y complicado porque ten&iacute;a heridas en una mano, el abdomen y la espalda, y metralla incrustada en diferentes partes del cuerpo. La falta de recursos m&eacute;dicos hizo que su convalecencia se prolongara m&aacute;s de lo habitual y que tuviera que someterse a m&aacute;s de 40 intervenciones a lo largo de tres meses. Durante algunas operaciones, sangraba abundantemente y los m&eacute;dicos se ve&iacute;an obligados a parar y volver a intentarlo m&aacute;s tarde. La falta de equipamientos y medicinas tambi&eacute;n le oblig&oacute; a esperar para recibir el tratamiento adecuado. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Tras la amputaci&oacute;n de su pierna derecha, no pudieron salvar su pierna izquierda debido a las complicaciones. La falta de medicinas hizo que tuvieran que suministrarle medicamentos destinados a otros fines para detener sus frecuentes hemorragias. &ldquo;Cada dos o tres d&iacute;as empezaba a sangrar&rdquo;, recuerda. Tuvieron que hacerle muchas transfusiones. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Adem&aacute;s, los ataques israel&iacute;es forzaron su traslado de un centro sanitario a otro durante el periodo que estuvo ingresado. Los traslados se hac&iacute;an en taxis destartalados en las carreteras completamente destruidas de Gaza. Durante uno de esos trayectos, sufri&oacute; una fuerte hemorragia interna: &ldquo;Estuve dos d&iacute;as inconsciente&rdquo;, cuenta. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Nabhan tuvo que dejar el hospital en septiembre de 2024, despu&eacute;s de tres meses de operaciones y de cuidados intensivos, y un mes m&aacute;s en el que pudo permanecer ingresado. Su tratamiento no hab&iacute;a terminado y &eacute;l no estaba recuperado del todo, ni mucho menos, pero hab&iacute;a heridos en peores condiciones que &eacute;l y el hospital estaba saturado. Tras las amputaciones necesita dos pr&oacute;tesis, pero a&uacute;n no han llegado. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> A pesar del alto el fuego impuesto por Donald Trump en Gaza en octubre de 2025, Israel mantiene un f&eacute;rreo bloqueo sobre el enclave costero palestino e impide la entrada de materiales m&eacute;dicos. El sistema sanitario sigue funcionando a medio gas y las necesidades de los heridos y enfermos son enormes tras tres a&ntilde;os de guerra, hambre y desplazamiento. La ONU y organizaciones humanitarias no pueden introducir todos los suministros necesarios, incluidas las pr&oacute;tesis. <\/p>\n<h2 class=\"article-text\">&ldquo;La &uacute;nica cosa que temo perder es a mis hijos&rdquo;<\/h2>\n<p class=\"article-text\"> Antes del genocidio, Nabhan ten&iacute;a una tienda de electricidad y manten&iacute;a a su esposa y tres hijos (dos ni&ntilde;as de 8 y 5 a&ntilde;os y un ni&ntilde;o de 3). La familia vive ahora en una carpa en Ciudad de Gaza y depende de la asistencia que ofrecen distintas entidades e iniciativas humanitarias. &Eacute;l no puede trabajar ni valerse por s&iacute; mismo. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> M&aacute;s de dos a&ntilde;os despu&eacute;s de las amputaciones, no ha podido completar su rehabilitaci&oacute;n. Espera que, antes o despu&eacute;s, llegue la oportunidad de ser evacuado de la Franja para recibir el tratamiento m&eacute;dico que requiere. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> &ldquo;Lo m&aacute;s duro que he vivido es querer hacer algo por m&iacute; mismo y no poder. El ej&eacute;rcito [israel&iacute;] podr&iacute;a estar junto a m&iacute; y los misiles tambi&eacute;n, pero no podr&iacute;a huir. Necesito a alguien que me ayude&rdquo;, lamenta. En su d&iacute;a a d&iacute;a, desplazarse en silla de ruedas supone un gran reto. &ldquo;Dif&iacute;cil es una palabra muy simple para describir c&oacute;mo es moverse en la situaci&oacute;n actual. Es imposible desplazarse por Gaza en silla de ruedas por estas carreteras. Si me choco contra los escombros o un clavo, acabar&iacute;a arrastr&aacute;ndome por el suelo hasta que consiguiera que reparasen mi silla&rdquo;. Las sillas de ruedas son uno de los art&iacute;culos cuya entrada a Gaza veta Israel. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> A pesar de todo, Nabhan no habla como el hombre que sali&oacute; vivo de la c&aacute;mara frigor&iacute;fica de una morgue. Cuando habla del futuro, lo hace como un padre preocupado que quiere que su familia tenga una vida digna: &ldquo;La &uacute;nica cosa que temo perder es a mis hijos&rdquo;, explica. Ellos son los que lo mantienen con energ&iacute;a y esperanza para poder seguir adelante. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> &ldquo;Lo que me da fuerzas es que tengo ambiciones. Quiero continuar la vida que estaba construyendo antes de la amputaci&oacute;n. Sigo teniendo esperanza en mi familia, en la vida y en mis hijos. Quiero criarlos bien. Mi sue&ntilde;o es viajar y realizar la peregrinaci&oacute;n a La Meca&rdquo;, cuenta. De momento, desea simplemente pasar p&aacute;gina: &ldquo;Mi sue&ntilde;o es recuperar la salud y vivir como una persona normal. Quiero poder recibir tratamiento. Solo quiero olvidar lo que me pas&oacute;&rdquo;. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este hombre palestino result\u00f3 gravamente herido en un bombardeo israel\u00ed contra Gaza en 2024 y perdi\u00f3 las dos piernas. 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