{"id":664,"date":"2026-08-22T00:02:04","date_gmt":"2026-08-22T03:02:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.eldiarioar.com\/conexiones\/couchsurfing-forma-viajar-gratis-durmiendo-sofas-nadie-quiere-volver_1_13460959.html"},"modified":"2026-08-22T00:02:04","modified_gmt":"2026-08-22T03:02:04","slug":"que-fue-del-couchsurfing-la-forma-de-viajar-gratis-durmiendo-en-sofas-a-la-que-casi-nadie-quiere-volver","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/?p=664","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 fue del &#8216;couchsurfing&#8217;? La forma de viajar gratis durmiendo en sof\u00e1s a la que casi nadie quiere volver"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/89f91325-9f66-4ed6-b600-6fff6fa64c5f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x950y240.jpg\"><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/89f91325-9f66-4ed6-b600-6fff6fa64c5f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x950y240.jpg\" width=\"1200\" height=\"675\" alt=\"\u00bfQu\u00e9 fue del &apos;couchsurfing&apos;? La forma de viajar gratis durmiendo en sof\u00e1s a la que casi nadie quiere volver\"><\/p>\n<div class=\"subtitles\">\n<p class=\"subtitle\">Ideada hace 23 a\u00f1os, la plataforma Couchsurfing dio nombre a un fen\u00f3meno viajero que permit\u00eda conocer mundo ahorrando al pernoctar en casa ajena y a gente local con valores similares, pero la imposici\u00f3n de pago en los \u00faltimos a\u00f1os vici\u00f3 el concepto<\/p>\n<\/div>\n<p class=\"article-text\"> Lo que hace a&ntilde;os surgi&oacute; como una red solidaria para viajar y proporcionar alojamiento a una comunidad mundial que destilaba buena onda y acercamiento se convirti&oacute; en un bonito recuerdo al que muchas personas no piensan volver. Ya sea por preferir una cama a un sof&aacute;, por lo viciada que est&aacute; la aplicaci&oacute;n tras pasar a ser pagar o por haber sufrido alguna que otra mala experiencia &ndash;la mayor&iacute;a causadas por anfitriones varones que quieren aprovecharse de las viajeras&ndash;, Couchsurfing dej&oacute; de ser una opci&oacute;n como lo era antes. Ahora, para usarla, anfitriones y hu&eacute;spedes deben pagar una membres&iacute;a que puede ser mensual, trimestral o anual y ronda los US$ 26,85 al a&ntilde;o. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Esta plataforma vio la luz en 2003. Todo surgi&oacute; cuando Casey Fenton, un joven estadounidense, quiso viajar a Islandia. No ten&iacute;a dinero para alojamiento, por lo que envi&oacute; correos electr&oacute;nicos a 1.500 estudiantes de la ciudad. Que muchos de ellos le abrieran las puertas de sus casas hizo que se le encendiera una bombilla que ilumin&oacute; el camino de decenas de miles de personas en todo el mundo durante a&ntilde;os. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Una de ellas es Luc&iacute;a Arag&oacute;n, de Madrid, que comenz&oacute; a utilizar Couchsurfing cuando estaba en Francia con una beca. &ldquo;As&iacute; nos fuimos a Lyon. Cuando yo me convert&iacute; en <em>host <\/em>[hospedadora] fue al a&ntilde;o siguiente, cuando viv&iacute; unos meses en Chile. Recuerdo a Sandro. Junto a &eacute;l supe de verdad lo que es dejar tu casa a un extra&ntilde;o, compartir con esa persona y que t&uacute;, como hu&eacute;sped, te llegues a abrir con ella&rdquo;, recuerda con cari&ntilde;o. Luego llegaron las visitas a Argentina y Uruguay, tambi&eacute;n gracias a esta plataforma que acab&oacute; dando nombre a una manera de viajar. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Esta vecina de la capital espa&ntilde;ola que tiene ahora 29 a&ntilde;os confiesa: &ldquo;No s&eacute; si es porque antes era m&aacute;s inconsciente, pero ahora me asustar&iacute;a m&aacute;s recibir a alguien, aunque todas mis experiencias han sido bonitas&rdquo;. Como tantas otras personas, dej&oacute; de utilizar la plataforma cuando se volvi&oacute; de pago, justo durante la pandemia. Ahora se ha decantado por Quouch, una aplicaci&oacute;n similar orientada al colectivo LGTBI. <\/p>\n<blockquote class=\"quote\">\n<div class=\"quote-wrapper\">\n<div class=\"first-quote\"><\/div>\n<p class=\"quote-text\">No s\u00e9 si es porque antes era m\u00e1s inconsciente, pero ahora me asustar\u00eda m\u00e1s recibir a alguien, aunque todas mis experiencias han sido bonitas<\/p>\n<div class=\"quote-author\"> <span class=\"name\">Luc\u00eda Arag\u00f3n<\/span> <span>\u2014<\/span> 29 a\u00f1os <\/div>\n<\/p><\/div>\n<\/blockquote>\n<h2 class=\"article-text\">Hombres y experiencias desagradables<\/h2>\n<p class=\"article-text\"> Marta Montojo tambi&eacute;n vive en Madrid, tiene 32 a&ntilde;os y recalca que, pese a haber experimentado una situaci&oacute;n desagradable, no desaconsejar&iacute;a su uso. Era 2016 y realizaba su gran viaje sola por Australia, donde pas&oacute; la peor Nochevieja que recuerda. &ldquo;Me aloj&eacute; en casa de un chico, y tambi&eacute;n hab&iacute;a otra chica. Ella y yo cuadramos genial, pero &eacute;l se puso muy baboso con las dos. Lleg&oacute; a ser realmente inc&oacute;modo&rdquo;, relata. Y a&ntilde;ade: &ldquo;Es una situaci&oacute;n rara porque no sabes d&oacute;nde ir. Est&aacute;s en casa de un extra&ntilde;o. Nos hicimos fuertes las dos, le pusimos l&iacute;mites y nos fuimos al d&iacute;a siguiente&rdquo;. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Zaida hab&iacute;a conseguido viajar por Rusia e Islandia sin ning&uacute;n tipo de problema con Couchsurfing hasta que lleg&oacute; a Berl&iacute;n. &ldquo;Donde menos te lo esperas, en una capital europea, es donde te llevas el susto&rdquo;, introduce. Esta vecina de Tres Cantos (Madrid) cuenta a sus 40 a&ntilde;os que el se&ntilde;or que la hospedaba &ldquo;no supo entender un no por respuesta y se sobrepas&oacute;&rdquo;. De aquello hace m&aacute;s de una d&eacute;cada. Se sinti&oacute; culpable: &ldquo;Eran otros tiempos y no ten&iacute;amos las cosas tan claras como ahora. Pensaba que yo me hab&iacute;a metido en la boca del lobo y no sab&iacute;a muy bien qu&eacute; hacer&rdquo;. Al d&iacute;a siguiente se fue de esa casa. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Estas situaciones siguen ocurriendo. Hace apenas unos d&iacute;as, Ariadna (<a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/stepsbyari\/reels\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\" data-mrf-recirculation=\"links-noticia\" class=\"link\">@stepsbyari<\/a>) compart&iacute;a en su Instagram una experiencia similar. Tiene 28 a&ntilde;os y est&aacute; recorriendo el mundo a pie hasta llegar a Nepal. &ldquo;Me he quedado dos d&iacute;as en casa de un chico, pero, la verdad, no estaba nada c&oacute;moda&rdquo;, comienza antes de decir que hay chicos que lo que quieren es levantar. Y sigue: &ldquo;Es un poco inc&oacute;modo cuando est&aacute;s como mujer sola viajando poner l&iacute;mites con esto, porque al final est&aacute;s en casa de esa persona y no quieres violentarla, pero es que t&uacute; tampoco te tienes que violentar. Prefiero volver a mi tienda, prefiero volver a dormir fatal y estar m&aacute;s tranquila, la verdad&rdquo;. <\/p>\n<figure class=\"embed-container embed-container--type-embed \">\n<blockquote class=\"instagram-media\" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink=\"https:\/\/www.instagram.com\/reel\/DaIX162NhAq\/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading\" data-instgrm-version=\"14\" style=\"background:#FFF;border:0;border-radius:3px;margin: 1px;max-width:540px;min-width:326px;padding:0;width:99.375%;width:-webkit-calc(100% - 2px);width:calc(100% - 2px)\">\n<div style=\"padding:16px\"> <a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/reel\/DaIX162NhAq\/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading\" style=\"background:#FFFFFF;line-height:0;padding:0 0;text-align:center;text-decoration:none;width:100%\" target=\"_blank\"> <\/p>\n<div style=\"display: flex;flex-direction: row;align-items: center\">\n<div style=\"background-color: #F4F4F4;border-radius: 50%;flex-grow: 0;height: 40px;margin-right: 14px;width: 40px\"><\/div>\n<div style=\"display: flex;flex-direction: column;flex-grow: 1;justify-content: center\">\n<div style=\"background-color: #F4F4F4;border-radius: 4px;flex-grow: 0;height: 14px;margin-bottom: 6px;width: 100px\"><\/div>\n<div style=\"background-color: #F4F4F4;border-radius: 4px;flex-grow: 0;height: 14px;width: 60px\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div style=\"padding: 19% 0\"><\/div>\n<div style=\"display:block;height:50px;margin:0 auto 12px;width:50px\"><\/div>\n<div style=\"padding-top: 8px\">\n<div style=\"color:#3897f0;font-family:Arial,sans-serif;font-size:14px;font-style:normal;font-weight:550;line-height:18px\">Ver esta publicaci\u00f3n en Instagram<\/div>\n<\/div>\n<div style=\"padding: 12.5% 0\"><\/div>\n<div style=\"display: flex;flex-direction: row;margin-bottom: 14px;align-items: center\">\n<div>\n<div style=\"background-color: #F4F4F4;border-radius: 50%;height: 12.5px;width: 12.5px;transform: translateX(0px) translateY(7px)\"><\/div>\n<div style=\"background-color: #F4F4F4;height: 12.5px;transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px);width: 12.5px;flex-grow: 0;margin-right: 14px;margin-left: 2px\"><\/div>\n<div style=\"background-color: #F4F4F4;border-radius: 50%;height: 12.5px;width: 12.5px;transform: translateX(9px) translateY(-18px)\"><\/div>\n<\/div>\n<div style=\"margin-left: 8px\">\n<div style=\"background-color: #F4F4F4;border-radius: 50%;flex-grow: 0;height: 20px;width: 20px\"><\/div>\n<div style=\"width: 0;height: 0;border-top: 2px solid transparent;border-left: 6px solid #f4f4f4;border-bottom: 2px solid transparent;transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)\"><\/div>\n<\/div>\n<div style=\"margin-left: auto\">\n<div style=\"width: 0px;border-top: 8px solid #F4F4F4;border-right: 8px solid transparent;transform: translateY(16px)\"><\/div>\n<div style=\"background-color: #F4F4F4;flex-grow: 0;height: 12px;width: 16px;transform: translateY(-4px)\"><\/div>\n<div style=\"width: 0;height: 0;border-top: 8px solid #F4F4F4;border-left: 8px solid transparent;transform: translateY(-4px) translateX(8px)\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div style=\"display: flex;flex-direction: column;flex-grow: 1;justify-content: center;margin-bottom: 24px\">\n<div style=\"background-color: #F4F4F4;border-radius: 4px;flex-grow: 0;height: 14px;margin-bottom: 6px;width: 224px\"><\/div>\n<div style=\"background-color: #F4F4F4;border-radius: 4px;flex-grow: 0;height: 14px;width: 144px\"><\/div>\n<\/div>\n<p><\/a><\/p>\n<p style=\"color:#c9c8cd;font-family:Arial,sans-serif;font-size:14px;line-height:17px;margin-bottom:0;margin-top:8px;overflow:hidden;padding:8px 0 7px;text-align:center;white-space:nowrap\"><a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/reel\/DaIX162NhAq\/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading\" style=\"color:#c9c8cd;font-family:Arial,sans-serif;font-size:14px;font-style:normal;font-weight:normal;line-height:17px;text-decoration:none\" target=\"_blank\">Una publicaci\u00f3n compartida de Ariadna (@stepsbyari)<\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/blockquote>\n<\/figure>\n<p class=\"article-text\"> Alan tambi&eacute;n se vio en un brete parecido. Iba a viajar unos d&iacute;as a Washington y decidi&oacute; utilizar el periodo de prueba de la aplicaci&oacute;n. Un hombre le respondi&oacute;: &ldquo;Le vi con muchas ganas de que yo me hospedara y me trataba demasiado bien, como si tuvi&eacute;ramos confianza, y tras ver rese&ntilde;as de otros hombres diciendo que solo dejaba que se hospedaran hombres para ligar con ellos decid&iacute; cancelarlo&rdquo;. Por aquel entonces, &eacute;l tendr&iacute;a unos 18 a&ntilde;os y el anfitri&oacute;n unos 30. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> En este sentido, Montojo recalca que &ldquo;hay un punto ah&iacute; que es una mierda, porque en teor&iacute;a la gente de la plataforma se mueve con unos valores para hacer un favor a la comunidad de viajeros&rdquo;. Para evitar que estas situaciones se repitan, la plataforma da la opci&oacute;n de reportar el perfil del hospedador. <\/p>\n<h2 class=\"article-text\">Atra&iacute;dos por el buen rollo<\/h2>\n<p class=\"article-text\"> Couchsurfing llev&oacute; a Sol Acu&ntilde;a a conocer Londres, Par&iacute;s y algunas ciudades de Alemania y Estados Unidos. Adem&aacute;s, ella aloj&oacute; a gente en su casa de Sevilla. A d&iacute;a de hoy, esta costarricense vive entre Costa de Marfil y Espa&ntilde;a. &ldquo;Tuve un peque&ntilde;o trauma en casa de uno, pero fue porque no ten&iacute;a sof&aacute; y me hizo dormir en el suelo. Y tuve a otro en casa que estaba dando la vuelta a Europa en bici y no se quer&iacute;a ir. Se qued&oacute; dos semanas al final, hasta que le ech&eacute;&rdquo;, rememora. Tambi&eacute;n tuvo un compa&ntilde;ero de piso que era <em>host<\/em> y que utiliz&oacute; la plataforma para levantar, aunque no expl&iacute;citamente. &ldquo;Solo recib&iacute;a chicas y se li&oacute; con un par de ellas&rdquo;, apunta. <\/p>\n<blockquote class=\"quote\">\n<div class=\"quote-wrapper\">\n<div class=\"first-quote\"><\/div>\n<p class=\"quote-text\">Tuve un peque\u00f1o trauma en casa de uno, no ten\u00eda sof\u00e1 y me hizo dormir en el suelo. Y tuve a otro en casa que estaba dando la vuelta a Europa en bici y no se quer\u00eda ir. Se qued\u00f3 dos semanas al final, hasta que le ech\u00e9<\/p>\n<div class=\"quote-author\"> <span class=\"name\">Sol Acu\u00f1a<\/span> <span>\u2014<\/span> 37 a\u00f1os <\/div>\n<\/p><\/div>\n<\/blockquote>\n<p class=\"article-text\"> Acu&ntilde;a, que tiene 37 a&ntilde;os, utiliz&oacute; Couchsurfing desde los 18 hasta los 25. Como tantas otras personas, no solo se sinti&oacute; atra&iacute;da por la posibilidad de pernoctar de forma gratuita, sino por el ambiente que se creaba entre el viajero y el anfitri&oacute;n. &ldquo;La dej&eacute; de usar porque prefiero dormir en lugares m&aacute;s c&oacute;modos&rdquo;, admite. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> &Aacute;ngela P&aacute;ramo tambi&eacute;n se decant&oacute; por convertirse en hospedadora por la buena onda que se creaba. Nunca pens&oacute; que viajar con Couchsurfing pudiera ser peligroso. Ella tiene 33 a&ntilde;os, procede de Bogot&aacute; y vive en la capital espa&ntilde;ola: &ldquo;Puedes ver el perfil de la persona, que tiene fotos y algo de informaci&oacute;n, y comentarios de otras personas&rdquo;. Judit Alonso, barcelonesa asentada en Alemania, a&ntilde;ade que para ella la plataforma era algo m&aacute;s que una forma de conseguir un lugar para dormir: &ldquo;Me ayud&oacute; a conocer gente local y hacer actividades juntos, como p&iacute;cnics o <em>quizzes<\/em> musicales. Para m&iacute; fue la llave que abri&oacute; la puerta a mi grupo de amigos franceses en Par&iacute;s. Con bastantes de ellos sigo manteniendo contacto a d&iacute;a de hoy&rdquo;, enfatiza. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> La venezolana Claudia Paparelli se decant&oacute; por Couchsurfing cuando tuvo que ir a cubrir la guerra de Ucrania en 2022 como periodista. &ldquo;Llegu&eacute; a una casa en Polonia en la que se supon&iacute;a que viv&iacute;a una familia, pero me recibi&oacute; solo el padre. Me dio algo de miedo, pero fue todo bien y me ayud&oacute; mucho&rdquo;, precisa. En Ucrania, otra familia le arm&oacute; un peque&ntilde;o colch&oacute;n en el suelo. Estuvo con ellos una semana. &ldquo;No la he vuelto a utilizar, pero no la descarto&rdquo;. <\/p>\n<h2 class=\"article-text\">Altruismo viciado con el pago<\/h2>\n<p class=\"article-text\"> Hay muchas personas que tienen la suerte de recordar Couchsurfing como una red en la que nunca han vivido malas experiencias. Una de ellas es Ligia Berrocal, quien a sus 40 a&ntilde;os explica que us&oacute; la aplicaci&oacute;n desde el 2005 hasta el 2012. &ldquo;La gente se mov&iacute;a por puro altruismo y generosidad, por esa cosa tan bonita de compartir tu espacio con el otro&rdquo;, profundiza. Desde su punto de vista, viajar a casas de extra&ntilde;os es la misma locura que hacer dedo. &ldquo;Si lo piensas mucho, no lo haces, pero hay que confiar&rdquo;, defiende esta madrile&ntilde;a. <\/p>\n<blockquote class=\"quote\">\n<div class=\"quote-wrapper\">\n<div class=\"first-quote\"><\/div>\n<p class=\"quote-text\">Las \u00faltimas personas que aloj\u00e9 eran turistas que se encerraban en la habitaci\u00f3n hasta para comer, no socializaban nada. Eran turistas alquilando una habitaci\u00f3n por cero euros<\/p>\n<div class=\"quote-author\"> <span class=\"name\">Zaida<\/span> <span>\u2014<\/span> 40 a\u00f1os <\/div>\n<\/p><\/div>\n<\/blockquote>\n<p class=\"article-text\"> Luis R&iacute;os tambi&eacute;n ha tenido suerte en la plataforma. Este venezolano de 31 a&ntilde;os todav&iacute;a recuerda con cari&ntilde;o una especie de romance, tal y como &eacute;l lo denomina, que tuvo con una viajera brasile&ntilde;a que recibi&oacute;. &ldquo;Dej&eacute; de usar Couchsurfing durante un tiempo. Cuando dej&oacute; de ser algo altruista y ya hab&iacute;a que pagar baj&oacute; much&iacute;simo el ritmo. He visto que han cambiado la interfaz y no me parece cara la membres&iacute;a, as&iacute; que he pagado tres meses a ver qu&eacute; tal va la cosa&rdquo;, expresa. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Zaida no piensa as&iacute;. Para ella, la aplicaci&oacute;n se ha ido degradando en estos &uacute;ltimos a&ntilde;os, sobre todo desde que obligaron a pagar por su uso. &ldquo;Hay que pagar hasta para alojar a gente. Yo como me niego a darles ni un euro, tengo secuestrados mis datos, porque tampoco puedo borrar mi cuenta&rdquo;, se queja. A ello se suma que se ha ido perdiendo esa comunidad de valores entre viajeros: &ldquo;Ya no es el mismo esp&iacute;ritu. Las &uacute;ltimas personas que aloj&eacute; eran turistas que se encerraban en la habitaci&oacute;n hasta para comer, no socializaban nada. Eran turistas alquilando una habitaci&oacute;n por cero euros&rdquo;. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ideada hace 23 a\u00f1os, la plataforma Couchsurfing dio nombre a un fen\u00f3meno viajero que permit\u00eda conocer mundo ahorrando al pernoctar en casa ajena y a gente local con valores similares, pero la imposici\u00f3n de pago en los \u00faltimos a\u00f1os vici\u00f3 el concepto Lo que hace a&ntilde;os surgi&oacute; como una red solidaria para viajar y proporcionar [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":665,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-664","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-nacionales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/664","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=664"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/664\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/665"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=664"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=664"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialcatamarca.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=664"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}